28 de agosto 2014 - 00:27

Imputaron a Lagarde en un caso de corrupción, pero no renuncia

Pese a la imputación en su contra por un caso de corrupción en Francia, Christine Lagarde se niega a dejar la jefatura del FMI. El organismo la ha apoyado, pero su situación es hoy más precaria.
Pese a la imputación en su contra por un caso de corrupción en Francia, Christine Lagarde se niega a dejar la jefatura del FMI. El organismo la ha apoyado, pero su situación es hoy más precaria.
París - La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, fue imputada por la Justicia francesa por "negligencia" en un escándalo de corrupción que data de su etapa de ministra de Economía de Francia, pese a lo cual aseguró que no renunciará.

Lagarde, cuya suerte está ahora en manos del Consejo de Administración del FMI, descalificó la imputación por su rol en un arbitraje para poner fin a un litigio entre el polémico empresario Bernard Tapie y el banco semiestatal Crédit Lyonnais.

Interrogada por la prensa sobre si estudia dimitir a su cargo en el FMI, la exministra francesa dijo tajante que "no". "Vuelvo a trabajar a Washington esta misma tarde", aseguró.

Lagarde sucedió en 2011 al frente del FMI al también francés Dominique Strauss-Kahn, arrastrado por un escándalo sexual en Nueva York.

La directora del FMI tuvo que responder el martes, por cuarta vez, durante más de 15 horas ante la Corte de Justicia de la República (CJR), instancia habilitada para investigar a los miembros del Gobierno por presuntas irregularidades cometidas en el ejercicio de sus funciones.

"La comisión de instrucción de la CJR decidió mi imputación sobre la base de una simple negligencia", dijo ayer en el estudio de su abogado, Yves Repiquet.

"Después de tres años de instrucción y decenas de horas de interrogatorios, la comisión se rindió a la evidencia de que no fui cómplice de ninguna infracción, por lo que se limitó a alegar que no habría sido suficientemente vigilante en el arbitraje" que otorgó a Tapie, amigo del entonces presidente Nicolas Sarkozy, una multimillonaria indemnización.

"Le pedí a mi abogado que presente todos los recursos (de apelación) ante esta decisión que considero totalmente infundada", agregó.

La Justicia investiga la sentencia arbitral de 2008 que concedió 400 millones de euros a Bernard Tapie, de ellos 45 millones por daño moral, para terminar con un largo litigio entre el empresario y el banco Crédit Lyonnais por la venta de la empresa de artículos deportivos Adidas.

Tapie había vendido inicialmente la compañía al banco semiestatal, y éste la revendió poco tiempo después por una suma sensiblemente mayor, lo que llevó al empresario a declararse damnificado.

Cinco personas están acusadas de "estafa en banda organizada", entre ellas el propio Tapie y el exdirector de Gabinete de Lagarde cuando era ministra de Economía, Stéphane Richard.

Los jueces tratan de determinar si esta sentencia fue fruto de "un simulacro" de arbitraje organizado con el aval del Gobierno de Sarkozy.

Lagarde, que siempre aseguró haber actuado "conforme a la ley" en este asunto, quedó en mayo de 2013 como testigo asistido, una figura judicial situada entre el simple testigo y el acusado.

Hasta ahora, el FMI le brindó su apoyo, pero la imputación formal podría cambiar su situación aunque haya sido sólo por "negligencia", un delito que le puede valer una pena de cárcel y una multa de 15.000 euros.

Los jueces de instrucción le reprochan no haber apelado el fallo del arbitraje.

Lagarde siempre reivindicó la responsabilidad del arbitraje y la decisión de renunciar a pedir su anulación, alegando la voluntad de poner fin a unas diligencias largas y costosas.

También desmintió que actuara por orden de Sarkozy, que habría querido conseguir el apoyo de Bernard Tapie, exministro de los gobiernos de izquierda en los años 90.

Agencias AFP, EFE y Reuters

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