5 de julio 2013 - 00:00

Incidentes: fustigó Cristina a gremios que “extorsionan”

Cristina de Kirchner dedicó un párrafo de su discurso de ayer en Bariloche para criticar a los gremialistas que interrumpieron los trenes el miércoles y dijo que esas medidas atentan contra la libertad de todos.
Cristina de Kirchner dedicó un párrafo de su discurso de ayer en Bariloche para criticar a los gremialistas que interrumpieron los trenes el miércoles y dijo que esas medidas atentan contra la libertad de todos.
Cristina de Kirchner fustigó ayer a los gremios que "extorsionan", en clara alusión a los incidentes producidos el miércoles con la huelga de los ferroviarios y los incidentes que protagonizaron activistas no identificados que produjeron daños en la terminal y en los locales comerciales de la estación Constitución. La Presidente dedicó un párrafo del discurso en Bariloche para señalar a los sindicalistas que "hace 20 años" no hacían nada por sus afiliados.

También pidió que el conflicto se "encauce de forma democrática". La mandataria llamó a no ceder a los "núcleos de extorsión" luego de mencionar a los sindicalistas que "se arrogan los derechos de sus afiliados". Aunque omitió dar nombres, pareció referirse al gremio de La Fraternidad, que lanzó un paro en diferentes líneas de tren generando el caos a la hora pico del regreso. El argumento del sindicato para el paro fue la protesta por la demora en el pago del aguinaldo y la intención del Gobierno de colocar cámaras de seguridad en las cabinas de los maquinistas. "No voy a tolerar la extorsión de nadie, porque un gobernante tiene la responsabilidad de pensar en lo que hace en nombre de los 40 millones de argentinos y no de un sector", dijo.

"Nadie más que nosotros ha trabajado para recuperar el poder de los trabajadores sindicalmente organizado", dijo la Presidente, y puso como ejemplo la recuperación de los convenios colectivos de trabajo y el consejo del salario mínimo, vital y móvil. "Es necesario que el conflicto se encauce de forma democrática", señalo para agregar: "Soportamos las presiones más terribles que puede soportar un gobernante cuando Néstor (Kirchner) con otros compañeros en Mar del Plata le dijeron no al ALCA y también cuando le dijimos que no al Fondo )".

La jefa de Estado asistió a la inauguración de un laboratorio en el renombrado Instituto Balseiro, centro de formación de científicos, antes de viajar a la reunión de presidentes en la ciudad boliviana de Cochabamba para "desagraviar al compañero Evo Morales, a los pueblos originarios de esta verdadera afrenta y humillación". (Ver nota en pág. 15).

La Presidente afirmó que "algunas voces de sectores de sindicatos se arrogan los derechos que han conseguido los afiliados" en esta década, pero advirtió que "son los mismos de cuando el pueblo se moría de hambre y no pasaba nada". "Nadie más que nosotros luchó por recuperar el poder de los trabajadores sindicalmente organizados", insistió, y pidió a los argentinos que "diferencien" a los dirigentes y recuerden que el Gobierno kirchnerista "reinstauró en 2003 los convenios colectivos de trabajo".

"Además, señaló que desde hace 10 años se reúne anualmente el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Pero hace 10 años que muchos de los que hablan están desde antes de hace 10 años. Yo les reconozco a muchos compromiso y lucha, a otros no tanto, pero lo cierto es que para que los trabajadores y el conjunto del pueblo, la industria nacional también protegida y cuidada a través de inversiones, a través de políticas pública activas ha podido desarrollarse (...). Pero nos debemos respetar en nuestros derechos, no solamente en lo formal, sino también en el hecho de permitir que ejerza cada uno su libertad, que cada uno pueda realmente no tener el problema de que le corten una calle o que de repente un servicio se interrumpa sin ningún tipo de explicación generando contrariedades, problemas, gente que por ahí gana mucho menos de los que están haciendo lío y que realmente necesita volver a su casa porque ha trabajado todo el día y ha viajado a la mañana y a la tarde"
, se quejó la mandataria.

"Es imposible, es imposible vivir en una sociedad sin conflictos, pero lo que es necesario es que ese conflicto se encauce y se resuelva democráticamente. Y quiero decirles que no voy a tolerar la extorsión de nadie, pero no porque sea valiente, corajuda o nada, no, no, no, sin adjetivaciones, simplemente, porque un gobernante tiene la inmensa responsabilidad de tomar las decisiones con la libertad de pensar que lo hace en nombre y por el interés de los 40 millones de argentinos y no solamente por un sector por más presión, fuerza o cosas que puedan hace", dijo en otro pasaje del discurso.

La Presidente estuvo acompañada en el acto por el gobernador Alberto Weretilneck y por el senador Miguel Ángel Pichetto, los ministros Agustín Rossi, Lino Barañao, Alberto Sileoni y Enrique Meyer. También asistieron la intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini; la titular de la CNEA, Norma Boero; el vicepresidente de la CNEA, Mauricio Bisauta; el director del Instituto Balseiro, Rubén Oscar Fernández, y el rector de la Universidad de Cuyo, Arturo Somoza.

Antes de la inauguración, la jefa de Estado mantuvo tres videoconferencias, una de las cuales se realizó con Villa María, Córdoba, donde inauguró un laboratorio del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la universidad de esa ciudad. Además, tuvo otra videoconferencia con la ciudad de Rosario, donde se inauguró la primera etapa del edificio de la Escuela de Ingeniería Electrónica, Ingeniería Civil y Aulas Comunes, que contó con la presencia del exgobernador de Santa Fe Jorge Obeid, primer candidato a diputado del Frente para la Victoria. Por otra parte, la Presidente inauguró, siempre por videoconferencia, un edificio de la Universidad Nacional de Misiones. Desde Bariloche viajó hacia Bolivia.

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