11 de diciembre 2009 - 00:00

Incógnita

El silencio de Diego Simeone, tras la derrota con Lanús, abrió un interrogante respecto de su futuro. Los jugadores le pidieron que continúe por lo menos hasta junio de 2010. Una fuerte versión indica que su continuidad está atada a la llegada de los refuerzos.