Industriales a favor, economistas en contra

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A FAVOR

- Carlos Heller (diputado Nuevo Encuentro)

He leído artículos donde se critica que en las listas de casamiento ya no se pueden incluir planchas importadas, o que ya no se consiguen quesos franceses u holandeses. Según lo veo yo, creo que en realidad lo que se está sustituyendo es la posibilidad de trabajo argentino, porque nuestro país lo que necesita es seguir trabajando en un programa de inclusión y de generación de empleo. Esto es, que todo lo que se pueda producir en el país y se pueda proteger dentro de las reglas de los acuerdos internacionales (como la Organización Mundial de Comercio) y que permita proteger la industria nacional y sustituir importaciones, es favorecer trabajo argentino y ayudar a consolidar este proceso.

- Rubén García (secretario de la Cámara Argentina de Importadores de la República Argentina)

La ventanilla única es un viejo anhelo de nuestra organización. Si se cumple, debería tener un viso positivo. Al rengo para ver si es rengo hay que verlo andar, tenemos que esperar para evaluar la medida. Respecto de la medida, hoy cuando se hace un trámite de importación hay que pasar por diversas ventanillas.

Si usted logra tener un solo lugar donde se deposita el pedido y todos los organismos responden, se evita una serie de condiciones que aumentan la burocracia. No tengo por qué preocuparme si me dicen que las cosas van a ser mejores.

- Juan Carlos Lascurain (presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos/declaraciones a radio La Red)

Nosotros estamos de acuerdo, para el caso en el que hay sustitutos nacionales, porque hay sectores importantes de la cadena metalúrgica que pudieron desarrollarse en estos años a partir de esta política. El caso de ascensores es un ejemplo fundamental y hoy ya exportan. Maquinaria agrícola también es un caso importante.

EN CONTRA

- José Luis Espert (Espert Consultoría Macroeconómica)

Me parece una medida absurda, porque a la industria que compite con importaciones ya se le armó durante 10 años un programa económico para sustituir importaciones. Me parece absurda porque si lo que le preocupa al Gobierno es que en 2011 se hayan perdido por primera ves reservas en 10 años, la iniciativa no tiene que ver con el comercio, sino con la fuga de capitales, que está causada por la desconfianza de que la Argentina pueda sostener su plan económico con una inflación del 20% en dólares, cuando en la región es del 2%.

- Aldo Abram (Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de la Argentina)

Todas las medidas que empiezan a restringir las importaciones en definitiva van a perjudicar fundamentalmente los consumidores. Se le saca (dinero) a la gente para llenar el bolsillo a empresarios que no están dispuestos a sacar de su dinero para invertir y ser competitivos. En este caso, lo que termina como un sobrecosto es toda la ineficiencia de la empresa en la producción de ese bien más los beneficios de los empresarios. Lamentablemente, está el mito en la Argentina de que es bueno que se produzca todo. Si fuera así, yo recomendaría que los productores no se especialicen.

- Ramiro Castiñeira (Econométrica)

No se puede controlar todo. Lo más seguro es que se centrarán en lo más importante y se trasladará a los precios. Se perdió el colchón cambiario y las cuentas externas están mucho más sobre el equilibrio. Evitar que se continúe apreciando la moneda en términos reales sería mejor camino que todo este tipo de controles. Sería ir al núcleo del problema en lugar de atajarlo con controles. Este tipo de restricciones en los primeros meses funcionan, pero a mediano plazo reaccionan los precios o el nivel de activad.

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