El domingo, por primera vez, la hija arremetió con fuerza por las fuertes connotaciones racistas y antisemitas de su padre octogenario, que a fines de mayo fue reelecto para un tercer mandato en el Parlamento Europeo de Estrasburgo. En un video publicado sobre el sitio del Frente Nacional -que luego Jean Marie hizo quitar- el viejo "patriarca" atacaba a numerosos artistas que tomaron posición contra el Frente Nacional.
Entre ellos, la cantante Madonna, el humorista Guy Bedos, el campeón de tenis Yannick Noah y el popularísimo cantante de origen judío, Patick Bruel, líder en ventas en Francia. Sobre Bruel, Jean Marie Le Pen decía en el video que "la próxima vez le daremos una horneada", lo cual generó shock e indignación en todo el país.
Tanto que el Gobierno socialista del presidente François Hollande pidió que sea expulsado del partido. Empero, esta vez reaccionó de manera inmediata también Marina, quien se esfuerza desde hace tiempo en limpiar la imagen del partido. Vista "la larguísima experiencia política de Jean-Marie Le Pen, no haber sabido ver a tiempo la interpretación que se iba a hacer de esa formulación es un error político del cual el Frente Nacional sufre las consecuencias", dijo Le Pen, fortalecida con el resultado en las recientes elecciones al Parlamento Europeo, donde el Frente Nacional se afirmó como el primer partido de Francia.
La respuesta del padre no se hizo esperar: "Considero que el error político es de aquellos que se han alineado al pensamiento único. Quisieran parecerse a los otros partidos políticos. Si éste es el deseo de un cierto número de dirigentes del FN, lo consiguieron. Son ellos que han cometido un error político, no yo", agregó Le Pen a la radio Rmc, en una advertencia clara a la línea política de su hija.
En el pasado, el fundador de la agrupación, impulsado por un grupo de neonazis y nostálgicos de la era colonial, repitió varias veces que "un Frente Nacional amable no le interesa a ninguno".
Condenando por primera vez las palabras de su padre, Marine dio otro paso en su estrategia de renovación de la imagen del partido, colocándose además como único y verdadero líder desde el despegue en las elecciones europeas. La presidenta del FN, que ya calificó al holocausto judío como el "máximo de la barbarie" (mientras que su padre había definido a las cámaras de gas como "un detalle de la historia") no puede hoy permitirse tolerar las provocaciones del patriarca.
¿El motivo? Serían una amenaza fuerte a las ambiciones de Marine para las elecciones presidenciales de 2017 y un obstáculo a su voluntad de formar, junto con los demás euroescépticos de Europa, un grupo independiente en el Parlamento Europeo. El movimiento Cinco Estrellas del italiano Beppe Grillo y el UKIP británico de Nigel Farage ya hicieron saber que no tienen la intención de mezclarse con una formación acusada de antisemitismo.
Mientras la Liga de Matteo Salvini, el Vlaams Belang belga, el FPO austríaco y el PVV holandés fueron los únicos que dieron el sí, lo cual no impidió al líder del último partido, Geert Wilders, de calificar como "desilusionantes" las palabras de Le Pen padre.
En el plano interno, el psicodrama político-familiar de los Le Pen podría favorecer a Marine. Para el analista Alexandre Dézé, "Jean-Marie Le Pen mantiene la singularidad del partido y al mismo tiempo se pone al servicio de la estrategia de renovación", permitiendo a su hija tomar posturas contra él.
| Agencia ANSA |


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