El Gobierno buscará “anclar expectativas” en un contexto de aceleración de precios, para poder tender en el 2022 a una inflación en torno al 40%. El objetivo es que mejore el consumo, que sigue 2% por debajo de la prepandemia, según PxQ. Para eso, buscará que los salarios crezcan por encima de la inflación, tal como ocurrió en 2021 hasta noviembre, según los últimos datos del Indec. Empresarios y gremios aguardan una convocatoria como la del año pasado, pero se mostraron pesimistas acerca del resultado.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró el viernes en el anuncio del acuerdo con el FMI que la inflación se combatirá con varios enfoques. En ese sentido, afirmó que el Estado tendrá un “rol coordinador para anclar expectativas”, y anticipó que continuarán las políticas de precios, en la búsqueda de un esquema antiinflacionario en el que pueda aumentar el salario real. Explicó que no solo es lo “justo”, sino que además “fortalece la demanda agregada y le da continuidad a la recuperación económica”.
En cuanto a los salarios, el Gobierno ve con buenos ojos cómo funcionaron las paritarias en 2021. En los primeros 11 meses del año, acumulan un aumento por encima de la inflación, según publicó el Indec ayer. Los salarios totales crecieron 3,9% mensual en noviembre, contra una inflación mensual del 2,5%, empujados por paritarias en alimentación, comercio, plásticos, gastronómicos, madera y estaciones de servicio.
En el acumulado del año, los salarios totales acumulan un alza del 49,5%, por encima de la suba de precios del mismo período (45,4%), según difundió el Ministerio de Economía. El sector público lideró la suba y está casi 10 puntos por encima de la inflación (+54,5%) y le sigue el privado registrado (+53,1%). El sector privado no registrado estuvo más de 10 puntos por debajo de la inflación acumulada, con una suba del 32,8%.
El economista Luis Campos, coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA, anticipó que con estos datos los salarios registrados terminarán el año por encima de los valores del 2020. Sin embargo, afirmó que el salario real podría no crecer en 2021, lo cual confirmaría cuatro años consecutivos en retroceso. Con una proyección de aumento del salario del 3,8% en diciembre, igual a la inflación del mes, la caída acumulada del sector privado registrado habrá sido del 2,1% anual, y en el sector público, del 3,2%.
Este 2022, el Gobierno buscará “anclar expectativas” de precios y salarios. Por ahora, no convocaron a ninguna reunión. Si bien los trabajadores y los empresarios esperan que se de un encuentro como el de febrero del 2021, en el Museo del Bicentenario, junto al gabinete económico, se muestran muy pesimistas sobre el resultado.
En ese encuentro de febrero del 2021, se fijó una pauta inflacionaria del 29%, por lo que las paritarias se cerraron unos puntos por encima. Para mitad de año, en un semestre donde se acumuló la inflación que se proyectaba para todo el año, se reabrieron. Para este 2022, el Gobierno ya no proyecta los datos que estaban en el presupuesto 2022, del 33% de inflación, que publicaron en septiembre del año pasado. El objetivo de este año será poder bajar la inflación unos puntos, con respecto al 50,9% que del 2021, y poder apuntar a una pauta del 38-40%, según proyectan en el Ministerio de Economía y en Desarrollo Productivo. Las pymes pedirán estar en la convocatoria: “Somos el 90% de las empresas del país”, afirmó Fabián Castillo, vicepresidente de CAME.
Sin ninguna convocatoria aun, las partes se mueven con distintas expectativas. En la CGT comentaron que cada sector cerrará las paritarias por separado, con “plazos cortos”, y con una perspectiva cercana al REM del Banco Central (54,8%). En tanto, en la CTA consideraron que las paritarias deberían ganarle a la inflación, para que haya una “recomposición”. Además, en la CTA agregaron que por el achicamiento del sector formal asalariado en el mercado de trabajo, con mayor cuentapropismo e informalidad, las paritarias y el salario mínimo “pierden su función histórica”, por lo que mantienen el reclamo de un salario universal.
Empresarios consultados por Ámbito que prefirieron no ser mencionados comentaron que no creen que se puede fijar expectativas por esta vía. Con una inflación que esperan que supere el 4% en enero, proyectan para el 2022 valores superiores al 55%. El gran interrogante que mantienen es qué va a suceder con tarifas: “Sabemos que impacta en el tema inflacionario, por lo que luce prematuro todavía establecer un camino de coincidencias entre precios y salarios”, contó un industrial.
De hecho, en consultoras privadas estiman que la baja de subsidios energéticos que pide el FMI podría acelerar la inflación en una primera etapa. “Con el ajuste en tarifas, es difícil que el consumo crezca este año”, aseguró Sebastián Menescaldi de Eco Go.
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