En un escenario donde las tasas en pesos continúan bajando sin lograr superar a la inflación, cada vez más especialistas recomiendan enfocarse en instrumentos que permitan capturar rendimiento sin quedar expuestos a tasas reales negativas. En ese marco, los bonos duales de corto plazo ganan terreno como alternativa para inversores minoristas.
Con tasas reales negativas, ven una oportunidad en los bonos duales como cobertura frente a la inflación
A los bonos duales, que combinan una tasa fija con una variable atada a TAMAR, el mercado ya los valúa principalmente por su componente variable.
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A los bonos duales, que combinan una tasa fija con una variable atada a TAMAR, el mercado ya los valúa principalmente por su componente variable.
Actualmente, la tasa TAMAR se ubica en torno al 26,2% nominal anual, mientras que las Lecaps rinden por debajo del 30% de TIR de forma relativamente plana a lo largo de todos los plazos.
Sin embargo, al descontar la inflación, la tasa real corta sigue en terreno negativo: ronda el -0,5% mensual, lo que implica una pérdida cercana al 6% anual en términos reales. Esto reduce significativamente el atractivo de los instrumentos a tasa fija.
Los bonos duales ganan protagonismo
Frente a este panorama, los bonos duales, que combinan una tasa fija con una variable atada a TAMAR, pasan a ser protagonistas. De hecho, el mercado ya los valúa principalmente por su componente variable.
“Bajo este marco, las breakevens actuales requieren una desaceleración inflacionaria más marcada que la implícita en el mercado, lo que refuerza la expectativa de que la pata variable continúe devengando por encima de la fija. En este contexto vemos atractivo el tramo corto de Duales para perfiles conservadores”, señalaron desde Delphos Investment.
En línea con este diagnóstico, la TIR implícita de la pata fija resulta poco competitiva: el bono TTJ26 rinde -24%, el TTS26 cerca de -1% y el TTD26 apenas 5,6%. Esto confirma que el valor está en la tasa variable, que viene superando sistemáticamente a la fija desde 2025.
Más allá de los títulos CER
A su vez, los bonos ajustados por inflación (CER) muestran señales de agotamiento. La curva se encuentra en niveles de compresión histórica, con rendimientos reales negativos incluso hasta 2027, lo que limita el potencial de subas adicionales.
Los breakevens de los duales se ubican en torno al 24%–25% TNA, por debajo de la TAMAR actual. Para que pierdan frente a instrumentos a tasa fija, la tasa debería caer por debajo del 23,6% TNA, un escenario que implicaría una desaceleración inflacionaria más rápida que la prevista. Hoy, el mercado proyecta una inflación mensual promedio del 2,5% hacia junio, lo que refuerza la conveniencia de estos instrumentos.
“A esto se suma que las tasas reales siguen en terreno negativo y deberían normalizarse para incentivar la demanda de pesos. En ese marco, los bonos duales aparecen como una alternativa a seguir de cerca, ya que permiten capturar una eventual suba en las tasas nominales”, agregaron desde Cohen Aliados Financieros.





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