25 de noviembre 2008 - 00:00

Inglaterra baja impuestos al consumo. Se los sube a ricos

Londres (AFP, Reuters) - El gobierno laborista de Gordon Brown anunció ayer un plan anticrisis, que incluye la inyección en la economía de miles de millones de libras, una rebaja de los impuestos al consumo y un aumento para los más ricos.

Durante la presentación de los presupuestos preliminares del Estado para 2009-2010, el ministro de Economía Alistair Darling anunció un paquete de estímulo estatal y reconoció que la economía de británica se contraerá entre 0,75% y 1,25% en 2009 debido a la crisis financiera global. Esa contracción irá acompañada de un mayor endeudamiento público, que ascendería a alrededor de 118.000 millones de libras en el próximo año fiscal, constituyendo 8% del PBI y muy por encima de los 38.000 millones que él previó en marzo pasado.

«Estos son tiempos excepcionales, problemáticos, en la economía global y están teniendo un impacto en empresas y familias del mundo entero», indicó el ministro, al dar a conocer el esperadopaquete de incentivos fiscales por 20.000 millones de libras (u$s 29.700 millones).

El plan incluye un recorte de 2,5% del Impuesto al Valor Agregado, que pasará de 17,5% a 15%, límite mínimo fijado por la Unión Europea. Este recorte se dispone en el marco de un debate al interior de la UE sobre ese incentivo fiscal para combatir la recesión, en el que Alemania y Francia rehusaron sumarse a las rebajas del IVA.

La medida, que debe entrar en vigor antes de Navidad, y se mantendrá al menos trece meses, significará para el fisco pérdidas cercanas a 12.500 millones de libras (u$s 18.900 millones).

  • Compensación

    Darling advirtió que los recortes impositivos actuales deberán ser compensados con futuras subidas, incluida la del impuesto a los ingresos para los salarios más altos, prevista para después de las próximas elecciones. El impuesto a quienes ganan más de 150.000 libras anuales (u$s 226.000 dólares) pasaría de 40% a 45%, y según expertos, afectará a unas 400.000 personas, entre ellas, miles de empleados de la city londinense. Se trata de la primera alza de la tasa impositiva en el Reino Unido desde 1975 y será introducida en 2011.

    Entre el paquete de incentivos para hacer frente al creciente deterioro económico figura también una suspensión del impuesto sobre la circulación, un incremento de las subvenciones al gas de calefacción y la congelación de la reforma fiscal que iba a aumentar los impuestos.

    «En estas circunstancias económicas excepcionales, quiero tomar pasos justos y responsables para proteger las empresas y a la gente, al tiempo que enrumbamos las finanzas públicas», declaró Darling, flanqueado en el Parlamento por el primer ministro británico, Gordon Brown.

    El líder británico afirmó, por su parte, que la decisión de incrementar los préstamos para compensar el recorte impositivo era «responsable y necesaria». Pero rápidamente llovieron críticas sobre el plan «keynesiano» de Brown, principalmente por parte de los conservadores, que denunciaron que los planes de Brown dispararán el endeudamiento. Según David Cameron, líder de la oposición, el paquete de Brown llevará el endeudamiento público a 100.000 millones de libras, lo que constituye-«una bomba de tiempo».

    Para Brown, los «que piden que no se adopten medidas» son los que están dispuestos a «dejar sin esperanzas a la gente que quiere solucionar sus problemas hipotecarios o laborales». Y eso sería «cruel», concluyó el mandatario, cuya tasa de popularidad estaba por los suelos y repuntó recientemente a raíz de sus propuestas globales para hacer frente a la crisis financiera.
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