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Ingleses se quedaron con el laboratorio Phoenix
Se trata de uno de los laboratorios líderes en el mercado argentino sobre todo en el campo de los medicamentos genéricos, lo que le servirá a GSK -según el comunicado distribuido ayer- para «extender su portafolio farmacéutico en la Argentina y la región latinoamericana, y acelerar el crecimiento en ventas». El comunicado agrega que GSK Argentina y Laboratorios Phoenix continuarán funcionando como empresas separadas. Esto sucederá al menos, durante un tiempo; se sabe que en estas transacciones una de las claves es la sinergia y el ahorro de costos, lo que de manera inevitable hace que los compradores se desprendan del personal que realiza tareas redundantes en la nueva empresa.
Con la adquisición anunciada ayer GSK se hace de un amplio portafolio de productos farmacéuticos genéricos y de marca, en áreas como las patologías cardiovasculares, gastroenterología, metabolismo y urología. El acuerdo prevé también la transferencia de la planta industrial que tiene Phoenix en la localidad de Villa de Mayo, partido de Malvinas Argentinas.
GSK Argentina informó ventas por casi u$s 100 millones en 2009, lo que la ubicó en el puesto 14° en el ranking local. Por su parte Phoenix facturó en el mismo período cerca de u$s 115 millones, lo que le otorgó el 8° lugar en ese escalafón. Entre ambas emplean a unas 1.500 personas, según fuentes del mercado.
Manuel Sielecki, el fundador de Phoenix, había nacido en Polonia en 1909 y falleció a los 89 años. Sus laboratorios se contaron entre los primeros importadores de penicilina del país y también de las vacunas contra la poliomielitis.
De su matrimonio con la hoy mítica Lili Sielecki -habitual convidada a los eventos sociales más importantes, y continuadora de la obra filantrópica de su difunto esposo- nacieron Anabel, Marcelo, Daniel y Carlos. Su hija está casada con el actual embajador argentino en Washington, Héctor Timerman, y Carlos es el presidente de la Comunidad Israelita de la República Argentina (CIRA), la que tiene su sede en el Gran Templo de la calle Libertad.
Entre las amistades de Sielecki se contaron el ex presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson, los ex primeros ministros de Israel Menahem Begin e Yitzhak Rabin y el ex alcalde de Nueva York Rudolf Giuliani. Una de las alas de la Universidad Hebrea de Jerusalén lleva el nombre de su familia, y fue uno de los coleccionistas de arte más importantes de la Argentina.
Anabel siguió a Timerman al exilio en Israel cuando éste debió abandonar el país tras el secuestro de su padre, el periodista y editor Jacobo Timerman.
De todos modos, la familia Sielecki no se va del mundo de los negocios: tienen una constructora (AREC) y una bodega (Mendel Wines que exporta toda su producción; Mendel era el nombre en yiddish del patriarca Manuel) que maneja Anabel; y es accionista en varias empresas de servicios públicos y aguas potables agrupadas en el holding South Water que están a cargo de Carlos. Por su parte Marcelo y Daniel se ocupaban del laboratorio.
Fuentes cercanas a la empresa explicaron que la venta se decidió justamente porque el laboratorio seguía siendo una empresa familiar, y no había garantías de que la excelente relación que mantienen los cuatro hermanos se prolongara en la siguiente generación, compuesta de once nietos. También está claro que el avance de los «gigantes» del sector, y la creciente concentración a nivel global del mercado farmacéutico -con megafusiones que van dejando en el camino a marcas históricas, como la que protagonizaron sin ir más lejos Glaxo y Smith Kline- deja poco lugar a jugadores sólo locales.


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