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Insólito: un menor, detenido 60 veces, se volvió a fugar
La pregunta es obvia: ¿cómo es posible que un menor, que fue detenido 60 veces, se haya podido volver a escapar?
Un muestra de la realidad de la Argentina hoy. El debate sobre si hay que bajar la edad de imputabilidad que propone el gobernador Daniel Scioli queda en segundo plano si no es posible que un chico permanezca en un lugar, como si se tratase del Gran Houdini. Y seguramente éste sea apenas un caso que muestra la degradación (¿sólo eso?) del sistema judicial y de seguridad argentino.
A todo esto se suma el costo que significan para el Estado los operativos para detener a este menor que sigue los pasos de Robledo Puch y que una y otra vez se esfuma ante sus custodios. El menor fue apresado el pasado viernes, acusado de robar a mano armada una moto en la localidad bonaerense de Villa Elvira, en la localidad de La Plata. Todo comenzó en horas de la madrugada, cuando el delincuente intentó robar en inmediaciones de la Plaza Moreno un automóvil Volkswagen Pointer que estaba ocupado por dos jóvenes.
Al costado del vehículo había una tercera persona en una motocicleta, de la que el precoz ladrón se apoderó al no poder robar el auto. Al llegar a la zona de 17 y 60 fue visto por una patrulla policial que recorría la cuadrícula, lo que produjo una persecución por varias cuadras. «Mientras manejaba la moto con una mano con la otra disparaba el revólver», contó el jefe policial, a lo cual los efectivos respondieron con disparos de balas de goma.
«El Ángel» fue detenido tras perder el control de la motocicleta y caer al piso, por lo que debió ser llevado al Hospital Gutiérrez de La Plata. Luego de ser demorado e identificado, la Justicia del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil provincial entregó al joven otra vez a sus padres. Su madre, en una entrevista televisiva, se mostró agresiva y hasta amenazó al camarógrafo para que apagara la cámara. Los mayores, responsables del menor, decidieron internarlo en un centro terapéutico, donde burló la seguridad y se fugó a las pocas horas de haber ingresado.
Éste es uno de los tantos delitos, de una extensa lista, cometidos por el joven de corta edad. Hace sólo unos meses, «el Ángel» fue noticia luego de haber rociado con nafta y prender fuego violentamente a otro adolescente de su misma edad. En aquel momento, por orden de la fiscal Mercedes Catani, del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, el chico fue detenido para aplicarle una «medida de seguridad», ya que, como es inimputable, sólo puede disponerse su internación. Pero otra vez la historia se repite; esa brutal agresión la cometió luego de haber escapado días antes de un centro de rehabilitación en el que había sido internado por consumo de drogas.
Los investigadores aseguraron que «el Ángel» -quien lleva ese apodo por tener un rostro angelical, de ojos claros y pelo castaño claro, y ser de contextura pequeña- estuvo detenido por hechos graves como asaltos a mano armada, cometidos en algunos casos junto con varios cómplices. También fue acusado de los delitos de privación de la libertad, hurto y resistencia a la autoridad, entre otros, aunque en todos los casos fue restituido a sus padres o llevado a un instituto de menores de régimen abierto del cual al poco tiempo salió y volvió a quedar en libertad, atemorizando a los vecinos de La Plata.


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