19 de abril 2012 - 00:00

Integran cámara de “escuchas”

En horas más comenzará a definirse la situación judicial que involucra al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en la causa que investiga la presunta realización de escuchas ilegales en su administración. Esto se debe a que finalmente ha quedado integrada la Sala III de la Cámara de Casación que deberá resolver la recusación contra el juez que instruye el expediente, Norberto Oyarbide, y la propia situación del jefe del PRO sobre quien ya pesa un procesamiento.

Las demoras de la Sala III (actualmente integrada por Luis María Cabral, Raúl Madueño y Eduardo Riggi) se debieron primero a la salida de la camarista Ángela Ledesma, quien pasó a presidir la Cámara, y luego a la excusación de Liliana Catucci, quien se había manifestado favorable a apartar a Oyarbide en un fallo anterior, alegando que para ella Macri no está vinculado a la presunta trama de espionaje. En reemplazo de Ledesma había ingresado Gustavo Mitchell, quien tiempo más tarde renunció luego de ser denunciado por presuntamente firmar como juez la entrega de menores a apropiadores durante la última dictadura militar y de que su nombre apareciera en la investigación del asesinato del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra.

El camarista es investigado por el presunto delito de tráfico de influencias. En ese mismo expediente se analiza el rol que habría tenido el otro integrante de la Sala, Eduardo Riggi. Los meses pasaron y finalmente llegó la feria de enero, con lo cual el tema volvió a ponerse sobre la mesa recién a fines de marzo, cuando se definió la nueva integración.

Ahora los camaristas deberán decidir primero sobre la excusación de Catucci y luego sobre el pedido de apartamiento de Oyarbide. Según expresaron en sucesivos escritos los abogados de Macri, Ricardo Rosenthal y Santiago Feder, el juez no actúa con imparcialidad por su cercanía al Gobierno nacional.

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