Se trató de la primera vez que un ejecutivo de GM hace alusión a la posibilidad de una compensación para las víctimas, como exigen grupos de consumidores y demócratas en el Congreso.
Desde febrero, GM ha llamado a revisar 2,6 millones de vehículos debido a sistemas de encendido defectuosos que apagan inesperadamente los motores durante su funcionamiento y bloquean airbags, la dirección asistida y los frenos. La empresa notó problemas por primera vez en 2001, pero no ordenó un llamado a revisión hasta febrero de este año.
Feinberg está bien considerado por cómo se encargó de compensaciones vinculadas a los ataques del 11S, el derrame de petróleo de BP en el golfo de México y el ataque con bombas del año pasado en la maratón de Boston.
En uno de los asuntos más sensibles de la investigación parlamentaria de GM, los legisladores le preguntaron a Barra por qué la compañía usó los interruptores pese a que no cumplían todas las especificaciones de la compañía. "Hay una diferencia entre una parte que no cumple las especificaciones y que sea defectuoso", respondió Barra. Al ser cuestionada sobre si el sistema era aceptable desde el punto de la seguridad y de la funcionalidad, Barra dijo: "Tal como sabemos claramente hoy, no lo es".
En la audiencia de ayer ante el panel de la Cámara baja y en una ante el Senado programada para hoy, el Congreso intentará establecer las responsabilidades de al menos trece muertes en la última década vinculadas a problemas con los automóviles.
| Agencia Reuters |


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