26 de marzo 2018 - 00:00

IRSA entra en Israel en cuádruple play

Tel Aviv (enviado especial) - Lejos de Argentina, en Israel, Eduardo Elsztain avanza en el desarrollo de la compañía de telecomunicaciones más importante de este país. A través de Cellcom, el dueño de IRSA está desarrollando su propio proyecto de cuádruple play y apostando al IOT (Internet of Things).

Lo hace desde su grupo IDB, que a su vez maneja el 42% y tiene el control de la compañía. La empresa ofrece hoy el servicio de TV por cable, internet y telefonía fija, junto con el core business del servicio de celulares. Ofrece un costo de 160 dólares mensuales para cuatro integrantes de una familia Compite, con rentabilidad, con otras 8 empresas, todas con precios similares.

El mercado de telecomunicaciones israelí es fruto de una gran protesta generada en 2011, cuando el 5% de la población israelí salió a la calle para protestar por los altos precios del costo de vida del país, con el mercado de telefonía celular en la mira.

La protesta fue tan grande que el Gobierno local decidió abrir a la competencia a todos los mercados de telecomunicaciones, aumentando de tres prestadores a cinco. Cellcom debió a partir de allí amoldarse a la competencia, cuando en 2014 Elsztain tomó el control de IDB y rearmó la empresa.

Entre otras decisiones, oficialmente se aplicó que ya no podría haber contratos y que los clientes podrían irse de una compañía a otra sin mayores problemas; y que cualquier empresa que desembarcara en el país lo haría libremente, pero a cambio de un depósito de 40 millones de dólares. Si la empresa superaba el 7,5% del mercado en 2,5 años, el dinero se devolvía.

La intención oficial era bajar los precios, lo que finalmente se consiguió con creces. En costo de un abono pasó de 200 dólares en 2011 a u$s25 en la actualidad.

En 2015 el Gobierno liberó el 4-G y el año pasado el cuádruple play, donde compiten cuatro empresas. Dos compañías de celulares locales tienen prohibido desembarcar por manejar contenidos de cable una y ser propietaria de un banco la otra.

La idea del Gobierno israelí, como política de Estado, es que en el mercado de las telecomunicaciones debe primar la competencia. Tal es la convicción en este punto que para garantizar precios bajos, el Estado israelí compró los derechos del mundial Rusia 2018 y liberó la toma de la señal para que quien quiera transmitir los partidos en cualquiera de los formatos (televisión abierta, cable o celulares) pueda hacerlo y comercializarlo independientemente.

Obviamente, los relatos de los partidos corren por cuenta de cada compañía que los transmita.

La empresa de telecomunicaciones de Elsztain en Israel avanza también en el IOT. Esto es el manejo de electrodomésticos, artículos electrónicos, celulares y computadoras desde un solo transmisor y con el mismo servidor.

Carlos Burgueño

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