En el ataque a la escuela bajo la tutela de Naciones Unidas cerca de Rafah (sur), que acogía a alrededor de 3.000 refugiados palestinos que se habían quedado sin hogar, murieron por lo menos diez personas y otras 27 resultaron heridas, según el portavoz del Ministerio de Salud palestino, Ashraf al Qedra.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, utilizó duros términos para condenar este nuevo bombardeo al que calificó de "ultraje moral y acto criminal", sin asignar explícitamente la responsabilidad del ataque a un bando u otro, pero subrayando que el Ejército israelí conocía la ubicación de los refugiados de la ONU en Gaza.
Estados Unidos se dijo "horrorizado" por el nuevo bombardeo y pidió una investigación rápida y completa. "Israel debe hacer más para respetar sus propios criterios y evitar víctimas civiles", declaró la portavoz del departamento de Estado, Jen Psaki, en un comunicado. Un llamado del que se hizo eco el presidente francés, François Hollande, quien calificó a este nuevo bombardeo de "inadmisible".
El Ejército israelí reaccionó anunciando que iba a investigar lo sucedido y, a última hora de ayer, fuentes militares israelíes confirmaron que tenían como objetivo a tres militantes que iban en moto cerca de la escuela.
De acuerdo con estimaciones de la ONU, en Gaza hay unos 450.000 refugiados y desplazados por la ofensiva israelí en curso.
A pesar de los informes coincidentes de medios israelíes que daban cuenta del repliegue de casi todas las tropas terrestres en Gaza, continuaron los ataques aéreos en el marco de la operación "Margen Protector", sobre todo en el área de Rafah. Un comunicado militar afirmó que se atacaron 40 blancos a lo largo de ayer y a "ocho terroristas".
Según el Ministerio de Salud palestino, en las acciones murieron al menos 71 personas y 200 fueron heridas.
Anoche, Israel anunció una nueva tregua humanitaria unilateral de siete horas para hoy, con el objetivo de que ingrese ayuda humanitaria a la Franja y que los civiles puedan regresar a sus hogares. El alto el fuego, no obstante, no incluye la región de Rafah y será inmediatamente suspendido si ocurre algún tipo de ataque palestino.
En la ofensiva contra la Franja de Gaza, la más larga y la que más vidas cobró hasta la fecha, murieron 1.830 palestinos y más de 9.500 resultaron heridos, cerca de dos tercios de ellos civiles. Por parte israelí, fallecieron 63 soldados y tres civiles. Los milicianos de Hamás dispararon más de 3.000 cohetes, 55 en la jornada de ayer.
En tanto, a la capital egipcia llegaron los negociadores de la Autoridad Nacional Palestina que preside Mahmud Abás, así como de Hamás y sus aliados.
La negativa de Israel de acudir a El Cairo es consecuencia de la ruptura del alto el fuego humanitario, patrocinado por la ONU y Estados Unidos, que apenas duró unas horas el viernes. Los combatientes islamistas atacaron a unos soldados que estaban destruyendo un túnel cerca de Rah (ver aparte).
| Agencias DPA, AFP, EFE, ANSA y Reuters |


Dejá tu comentario