18 de febrero 2009 - 00:00

Japón, peor: renunció el ministro acusado de ebrio

Shoichi Nakagawa el fin de semana en Roma, donde apareció con el habla trabada y la mirada perdida, sin poder terminar sus respuestas a los periodistas. Ayer, más compuesto, presentó su renuncia.
Shoichi Nakagawa el fin de semana en Roma, donde apareció con el habla trabada y la mirada perdida, sin poder terminar sus respuestas a los periodistas. Ayer, más compuesto, presentó su renuncia.
Tokio - El ministro de Finanzas de Japón, Shoichi Nakagawa, renunció ayer a su cargo, acusado de ebriedad en una reunión del G-7, en medio de la peor crisis económica del país en más de 60 años.
El ex banquero, de 55 años, anunció ayer la renuncia en conferencia de prensa y fue aceptada por el primer ministro, Taro Aso, que designó en su reemplazo a Kaoru Yaosano, un miembro veterano del Ejecutivo. «Pensé que sería mejor para el país que renuncie», dijo el ministro al abandonar el despacho del primer ministro. Aso dijo ante los periodistas que Nakagawa «cumplió un excelente trabajo como ministro de Finanzas». Y agregó que «elegí a una excelente persona, pero soy responsable de los que designo, incluido su estado de salud».
La renuncia, que en un primer momento pretendió concretar cuando el Parlamento aprobara la ley del presupuesto, se produjo luego de la polémica por el supuesto estado de ebriedad en el cual Nakagawa brindó una conferencia de prensa en Roma, el fin de semana, en una reunión del G-7.
El ministro desmintió el lunes la versión, al afirmar que «estaba bajo la influencia de medicamentos contra el resfrío. No bebí». Pero en las imágenes de la conferencia de prensa, el ministro apareció incapaz de terminar una frase y entender las preguntas, con el habla trabado y la mirada perdida.
La oposición, que tiene mayoría en el Senado, arremetió en su contra afirmando que el incidente es «vergonzoso» y reclamó la renuncia inmediata. Incluso recibió críticas de su propio partido. La opinión pública destacó la «cuestión moral» de un dirigente de los Liberaldemócratas que proyectó una imagen negativa a nivel mundial. Las cadenas televisivas del país no hablaron de otra cosa el lunes, relegando la visita a Tokio de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, a un segundo plano.
El Gobierno conservador de Taro Aso, cuya popularidad bajó a menos del 10% a siete meses de las elecciones legislativas, se halla en dificultades para hacer aprobar todo tipo de ley en el Parlamento. Sólo controla la Cámara de Diputados, mientras la oposición, que cuenta con mayoría en el Senado, se opone ferozmente con la esperanza de lograr una votación anticipada.
A raíz de este bloqueo parlamentario, los dos planes de reactivación de un monto total de u$s 525.300 millones, aún están en duda.
Agencias AFP y ANSA

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