La tasa oficial es de 6,3 bolívares por dólar y hay otras dos tasas en el sistema gubernamental -conocidas como SICAD 1 y SICAD 2- a un valor de entre 12 y 50. No obstante, en el mercado negro, el dólar se cotizaba a 190 bolívares.
El problema es que el valor en dólares de los activos informados en muchas de las cuentas de las compañías está basado en el cambio de 6,3 o 12 bolívares por dólar, y sólo se permite un número limitado de transacciones con estas tasas. El actual sistema también está a las puertas de un nuevo cambio anunciado por el presidente Nicolás Maduro el 21 de enero, y que ha aumentado el temor de más devaluaciones.
Algunas compañías estadounidenses líderes ya han decidido que los tipos de cambio más fuertes -la tasa oficial de 6,3 y la SICAD 1 de 12- no reflejan las condiciones monetarias actuales que enfrentan en el país sudamericano. El fabricante de productos de higiene y consumo masivo Kimberly-Clark anunció recientemente un cargo por 462 millones de dólares para su negocio en Venezuela, provocando pérdidas a la compañía en el cuarto trimestre, tras decidir que la tasa de cambio apropiada era la SICAD 2 en vez de la de 6,3 bolívares.
Usar las tasas de cambio más fuertes es irreal, por lo difícil que es repatriar los beneficios obtenidos en Venezuela de vuelta a Estados Unidos a cualquier tasa, indicaron analistas. Citigroup asegura que no ha podido comprar dólares al Gobierno venezolano desde 2008.
Las compañías pueden pedir dólares a la tasa oficial si los van a usar en la importación de materias primas para usos prioritarios, como alimentos y medicinas, y algunos pueden comprar dólares a la tasa de 12 bolívares del SICAD a través de subastas, que se celebran varias veces al mes, pero están dirigidas sólo a sectores específicos.
Ahora que los bajos precios del petróleo han dejado a Venezuela con menos dólares, su junta cambiaria ha reducido cada vez más la aprobación para la repatriación de dividendos a la tasa oficial, dejando a las compañías con una cantidad creciente de bolívares atrapados por controles monetarios.
| Agencia Reuters |

