En 1982 una banda estadounidense se adelantó a su época, tocando una mezcla imposible de rock elemental americano, potenciado por descontrol punk mezclado con toques vanguardistas en lo musical, más algunas de las mejores letras del rock de los 80. The Dream Syndicate hacía algo muy parecido al grunge de los 90 antes que a alguien se le ocurriera acuñar ese concepto.
La gran cualidad de este disco en vivo grabado en el estudio de la FM KPFK de Los Angeles en septiembre de 1982 -¡a las 2 AM) es que permite descubrir un diamante en bruto, ya que la banda liderada por Steve Wynn aún no había entrado al estudio para las sesiones de su legendario primer disco, "The Days of wine and roses". Además de Wynn, el único músico que siguió en los seis años que duró el grupo fue el baterista Dennis Duck. La guitarra de Karl Precoda y el bajo de la enigmática Kendra Smith sólo estuvieron en el prmer opus de una banda que tiene casi más seguidores en Europa que en su tierra.
Entre sus cultores existe la teoría de que esta primera formación era un grupo totalmente distinto y superior a lo que vino después (esto a pesar de obras maestras como los dos siguientes álbumes, "The Medicine Show" y "Out of the grey").
En todo caso, la verdad es que este disco que siempre fue una figurita difícil sólo para fans obsesivos, ahora se reeditó en todos los formatos posibles con una calidad de sonido que permite apreciar en su justa medida una banda que era pura dinamita. Algunos de los temas suenan igual o mejor que en las futuras grabaciones de estudio (especialmente "Some kinda itch"), mientras que unos de sus temas más personales, "John Coltrane Stereo Blues", aparece aquí en un versión previa titulada "Open hour" que logra algo tan raro como una improvisación propia del jazz, pero rockera. Además hay covers de clásicos de Dylan, Donovan y Neil Young, tocados con toda la furia y el talento característico de esta banda de culto.
| Diego Curubeto |


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