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JUAN CARLOS Y JORGE GHIRINGHELLI: los hermanos inolvidables
Una historia que trasciende al rugby tucumano, ya que ambos estuvieron ligados a otros deportes como el básquet y el hockey
Rugby, básquety hasta hockey. La historia de los hermanos Ghiringhelli, vinculada a varias disciplinas.
Ya entrado en los 90 fue presidente del club durante 7 años. Bajo su mandato se festejaron los 50 años de la institución y el equipo consiguió salir campeón después de casi dos décadas. Universitario fue gran parte de mi vida. Allí cultivé amistades y prácticamente me hice un hombre de mundo. Me pasaron cosas muy fuertes. Mi hermano Jorge murió a los 28 años después de un partido entre Uni y Los Tarcos en 1976. De ahí en más el club estuvo 19 años sin salir campeón. Hasta 1997, cuando se consagró con mis hijos Juan Carlos y Adrián en la cancha y bajo mi presidencia, completó.
Por su parte, Jorge Ghiringhelli, el primer puma tucumano, nació el 13 de septiembre de 1946. Cursó la escuela primaria en la escuela José Mármol y la secundaria en el Sagrado Corazón. Su amor por el deporte comenzó desde muy chico, cuando se acercó a jugar en el club que estaba a mitad de cuadra de su casa: Estudiantes. Allí se destacó jugando al básquet, con tanto éxito que se consagró campeón con las Cebras en la máxima divisional en 1968 en un equipo que integraban el Tata González y el Mono Bechara entre otros. Pero este corpulento deportista de 1,86 metro y casi 90 kilos comenzó a acercarse al rugby. Un poco por sus amigos y otro poco por seguirle los pasos a su hermano mayor Juan Carlos. En Universitario se destacó jugando como octavo y llegó a ser capitán del equipo, del combinado provincial y fue el primer tucumano en vestir la camiseta de Los Pumas, cuando el elenco nacional enfrentó al combinado de Les Gacelles en 1966. Era un magnífico jugador. Su carrera fue corta pero brillante. Fue muy respetuoso con sus compañeros y con sus rivales, expresó su hermano Juan Carlos. Se consagró campeón con Universitario a principios de los 60 siendo aún un chico. Pero por su gran capacidad para jugar y su gran ascendencia sobre sus compañeros se transformó rápidamente en un líder y referente. Tanto fue así que en la selección tucumana debutó a los 17 años.
Jorge se casó con Marilí Baldrich y tuvo dos hijos: Jorge y María Elena. Se recibió de médico pero su vida quedó truncada a los 30 años. Un 1º de agosto de 1976, en un día del niño, su corazón dijo basta después de un partido contra Los Tarcos. Dejó atrás una huella imborrable en el deporte, en el ambiente del rugby y en sus amigos, quienes lo recuerdan hasta hoy.

