29 de marzo 2010 - 00:00

Julia Calvo: de la amiga de Piaf a las “Chicas católicas”

Julia Calvo: «‘Chicas católicas’ transcurre durante el Proceso pero los personajes opinan con inocencia, sin el filtro de la ideología».
Julia Calvo: «‘Chicas católicas’ transcurre durante el Proceso pero los personajes opinan con inocencia, sin el filtro de la ideología».
Para Julia Calvo no hay papeles pequeños ni personajes que le jueguen en contra: o los hace crecer o bien los transforma en seres queribles, tal como ocurrió con la malvada Justina de «Casi Angeles», a la que su autora, Cris Morena, decidió no matar para que la actriz pueda volver a la tira en cuanto lo desee. Luego de lucirse en «Piaf», como la amiga lumpen de «el gorrión de Paris» (papel a cargo de Elena Roger), Calvo descartó la idea de viajar a España con la obra. Al menos por ahora prefirió volver a la televisión («Alguien que me quiera») y al elenco de «Chicas católicas».

Esta sátira de colegialas y monjas, escrita por la dramaturga y guionista televisiva Casey Kurtti fue estrenada en el Teatro Picadilly en 2005 y actualmente se repuso en el Multiteatro. Actúan junto a ella Fabiana García Lago, Maju Lozano y Alicia Zanca (esta vez en el doble papel de actriz y directora).

«Son cuatro chicas que transitan toda su primaria en un colegio religioso», recuerda la actriz. «Cada personaje tiene un color particular que depende de su cuna. Yo hago de hija única de un padre carnicero y una madre ama de casa. Y como en los años 70 casi no había supermercados, tener carnicería daba cierto poderío. Es una niña muy estimulada. El personaje de Fabiana García Lago, en cambio, tiene nueve hermanos y está becada por la escuela. Maju Lozano tiene un padre policía y hermanos varones y Alicia pertenece a una familia de intelectuales. La obra fue adaptada a la Argentina (transcurre entre 1973 y 1979) y tiene un trasfondo social fuerte».

Periodista: Pero todo lo que se cuenta está suavizado por la mirada infantil.

Julia Calvo: Así es. Ella opinan con inocencia, sin el filtro de la ideología. Y cuando aparecen las monjas educadoras, su imagen no es la real, sino la que responde al recuerdo de estas chicas. Por eso nadie se ofende cuando parodiamos a las cuatro religiosas. Al finalizar la obra mucha gente viene a saludarnos y a contarnos anécdotas que en algunos casos introducimos en la obra. Es algo que nos encanta, porque ninguna de nosotras fue a colegio de monjas.

P.: ¿Por qué se fue de «Casi ángeles»? ¿Se cansó de trabajar con niños?

J.C.: Después de tantas temporadas trabajando para chicos, necesitaba reconectarme con el público de la noche. Trabajar con chicos me refrescó muchísimo. Durante el primer año de la tira, yo interpretaba a una mujer muy mala e inescrupulosa que humillaba a los chicos y les decía barbaridades. Imagínese, poder jugar con ellos este maltrato mutuo sin hacerles daño. Fue un trabajo enriquecedor. Después mi personaje se volvió bueno por influencia de los mismos chicos y terminé siendo la tía de todos, en la ficción y en la calle). Yo extrañaba la comedia musical y en la tira pude cantar y bailar cuanto quise.

P.: Por eso cuando firmó con Pol-ka algunos lo tomaron como una traición.

J.C.: Necesitaba ese cambio. Por suerte, Cris Morena me hizo el obsequio de no matar a mi personaje. Estaba escrito que se moría; pero ella la hizo volver al futuro. «Volvé cuando quieras», me dijo, «no tengo ningún problema en volver a incorporarte en la historia». Después me convocó para «Despertar de primavera», pero yo justo estaba haciendo «Piaf».

P.: El inglés Jamie Lloyd quedó encantado con usted, luego de dirigirla en «Piaf».

J.C.:
El enamoramiento fue mutuo. Es un genio de 28 años con muchas ideas y capaz de transmitirlas de la manera más sencilla. Nos entendimos enseguida. Inclusive me dijo al despedirse que en el 2012 quiere tenerme en Londres haciendo «Lorca».

P.: ¿Cuál de sus obras?

J.C.: Creo que es un homenaje a Federico García Lorca. No tengo más detalles. «¿En inglés?», le pregunté. Y él me contestó: «Sí, para empezar...». Supongo que se refería a lo que pasó con «Piaf», que primero debutó en Londres y luego en Buenos Aires y Madrid... ¡Dios mío!

Entrevista de Patricia Espinosa

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