22 de enero 2014 - 00:00

Kicillof, optimista, dijo que no aceptará “condicionalidades”

El ministro de Economía, Axel Kicillof, ayer explicó los primeros pasos que se dieron en Francia con el Club de París. Antes habló con Cristina de Kirchner sobre el posible acuerdo y recibió instrucciones.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, ayer explicó los primeros pasos que se dieron en Francia con el Club de París. Antes habló con Cristina de Kirchner sobre el posible acuerdo y recibió instrucciones.
La Argentina es "optimista" respecto de la negociación de deuda con el Club de París y espera que hoy haya una respuesta de la propuesta presentada, según declaró ayer Axel Kicillof. Según el ministro de Economía, la negociación igualmente llevará tiempo y reiteró que la Argentina "no aceptará condicionalidades". "Ahora los lineamientos presentados los tiene la secretaría de ese nucleamiento (Club de París) y llevará tiempo porque se trata de una negociación multilateral", explicó el titular del Palacio de Hacienda. "Hay que despojarse de ansiedades y de información errónea. El viaje tuvo una respuesta muy buena. Soy muy optimista con respecto a esta negociación", añadió el ministro.

Kicillof señaló que su reciente visita a París para negociar la deuda "ha abierto un camino" pero aclaró: "No vamos a aceptar condicionalidades, esto es que se revea la política económica".

El funcionario remarcó que "no hay peor acuerdo con un acreedor que aquel que no se puede cumplir".

Autoridades argentinas mantuvieron el lunes reuniones en Francia para renegociar la deuda en moratoria con el Club de París, que se estima en unos u$s 10.000 millones, incluyendo capital e intereses, dinero que se mantiene impago desde la declaración de default de 2001. Igualmente, Kicillof no precisó de cuánto es la deuda, ya que "aún no se hizo una conciliación al detalle". Tampoco detalló si en la negociación podría participar o no el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Respecto de un eventual pago de un adelanto en efectivo por parte de la Argentina, el ministro dijo que "no es conveniente revelar los puntos concretos de la propuesta porque condiciona a las dos partes".

La intención argentina es cerrar un acuerdo para poner fin a los problemas que le generan un aumento del costo de financiamiento. A su vez, la refinanciación de la deuda le abriría al país las puertas a los mercados internacionales de crédito, cerrados desde la cesación de pagos de su deuda soberana, a fines de 2001. La mayor parte de la deuda en default se reestructuró en 2005 y 2010, pero nunca se llegó a un acuerdo con el Club de París. "La Argentina cumplirá con compromisos que fueron asumidos por otros gobiernos", dijo Kicillof, que afirmó que "en los lineamientos presentados" en la negociación "se aseguró que se van a cumplir los compromisos porque hay continuidad jurídica del Estado argentino".