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Kicillof suma u$s 3.000 millones (y se aleja acuerdo con buitres)
Un informe divulgado por BancTrust, tras el anuncio del Gobierno, enfatizó justamente estas dudas por lo que se viene: "¿Será que el Gobierno lanzó esta operación en diciembre porque ya está claro que en enero no habría ningún acercamiento con bonistas?", se preguntó. "El Gobierno ya dijo en varias oportunidades que mantendrá la oferta en las mismas condiciones que las de 2010, aun cuando expire la cláusula RUFO. Por eso, esperamos que la saga continúe hasta octubre del año que viene, por lo que el proceso sería heredado por el próximo Gobierno en 2016". El exsecretario de Finanzas Guillermo Nielsen opina en la misma dirección: "Cualquier acuerdo con holdouts requiere de varios meses de preparación para realizar la oferta en Nueva York, además de la suspensión de tres leyes que impiden mejorar la propuesta a los bonistas que no entraron. No veo que exista la intención de avanzar en esa dirección". Otro informe tras el anuncio del Gobierno realizado por Bulltick Capital se concentró en los aspectos positivos, dejando en un segundo plano los posibles efectos negativos de no arreglar la deuda en default: "La decisión de prepagar el Boden 2015 aleja los rumores de una posible pesificación". Según la entidad que dirige Alberto Bernal, sigue existiendo un espacio amplio para la recuperación de los bonos argentinos y la caída de los rendimientos. En ese sentido, considera que el Discount podría llegar a los u$s 120 (más del 30% de apreciación desde sus niveles actuales), mientras que el rendimiento del Bonar 24 caería desde el 9,5% hasta el 6,5% anual en dólares, siempre y cuando se despeje el horizonte de la deuda en default.
Existen, sin embargo, otras interpretaciones: incrementar el nivel de reservas a través de la colocación de un bono internacional, es decir, accediendo a los mercados voluntarios de deuda por primera vez desde 2007, fortalece la posición del Gobierno a la hora de negociar con buitres. Si la idea de llegar a un acuerdo con los holdouts era recuperar crédito externo, el hecho de conseguirlo sin la necesidad de arreglar fortalecería la postura oficial. Por ahora, la diferencia entre las partes es enorme. Mientras que el fondo NML no quiere aceptar un acuerdo por menos del 80% de lo que dispone el fallo de Griesa, el Gobierno no estaría dispuesto a pagar más del 35%.


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