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Kirchnerismo frustró unificación de comicios
Mauricio Macri ayer durante la conferencia de prensa en la cual acusó al Gobierno nacional de no desalojar las casas tomadas, y tras el fracaso de la ley que uniría elecciones.
Ahora, formalmente, en la Capital Federal habrá hasta 6 elecciones este año, incluida la de comuneros, cuyo cronograma está en marcha, dispuesto por la Corte porteña, el viernes pasado.
Esa votación, de poco conocimiento para la mayoría de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, está convocada para el próximo 5 de junio. Los porteños deben votar juntas de 7 integrantes en cada una de las 15 comunas del distrito.
Mauricio Macri quiere postergarla y que se junte con la de su sucesión, para «simplificar», dijo, las elecciones, por eso esperaba ayer la aprobación de la norma. Si salía bien, prometía como segundo paso reunir los votos para unificar todo eso con las elecciones nacionales de octubre. Ese enredo se agravó ayer, cuando estaba prevista la sesión para postergar las elecciones comunales, y el kirchnerismo impuso: todo o nada. Justo en la jornada que -tal como anticipó este diario- el PRO presentó un proyecto para derogar la Ley 875 que estipula que los comicios para jefe de Gobierno y legisladores tienen que realizarse en fecha distinta de los presidenciales. Pero, claro, nada dice el proyecto de cuándo. Tampoco lo anticipa Macri, preso de sus propias dudas, ya no sólo sobre el calendario.
Objetivo
El proyecto PRO, de letra del titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Martín Ocampo, sólo apunta a anular una norma y dejarle a Macri definir el día de las urnas. El kirchnerismo quiere que el jefe de Gobierno admita públicamente que busca juntar todas las boletas y que sueña con una Cristina de Kirchner candidata a su reelección que traccione a favor de las postulaciones locales en octubre. También sueña con colectoras que podrían poner fin a la puja de candidatos loteando las boletas que acompañen la presidencial.
Como sea, la presentación del proyecto en cuestión, en lugar de llevar certeza a la oposición, provocó el giro del kirchnerismo, que terminó impidiendo la votación. Formalmente, el 5 de junio se abren las urnas para autoridades barriales y si no hay mayoría especial de 40 votos para cambiar la ley que impide unificar la elección a jefe de Gobierno, habrá dos elecciones más en la Capital Federal -la local y la nacional- además de las eventuales segundas vueltas y las internas abiertas del 14 de agosto.
«El proyecto no habla de unificación en octubre y lo envió Macri, queremos certeza y que el jefe de Gobierno se manifieste en ese sentido», explicó el titular del bloque K, Juan Cabandié, para justificar la postura. Creen que podría haber otra instancia para evitar que la elección de comunas sea el 5 de junio, aunque el macrismo no lo considera posible.
Desde el PRO, aseguraron: «Macri nos dijo: no hay problema, votamos comunas el 5 de junio».
Es que el juego del jefe porteño incluye otras variantes, como la ingeniería para supuestamente terminar en alianza con el Peronismo Federal. En el macrismo creen que finalmente esa porción del antikirchnerismo le reclamará que sea su candidato a presidente, e intentaría apurar a esos socios manteniendo otra duda: que aún puede ser candidato a repetir en la Ciudad de Buenos Aires.
Reclamo
Para el PRO todo estaba resuelto, incluidos los votos para sancionar la ley que anularía la elección de jefes comunales en la Ciudad de Buenos Aires. El kirchnerismo le venía reclamando «señales de que Macri quiere que se vote todo en octubre», pero al parecer no fue suficiente la entrega del proyecto de ley para anular el impedimento de unir los comicios, aun firmado por la mayoría de la bancada PRO, que conduce Cristian Ritondo.
Las otras bancadas, Proyecto Sur (Pino Solanas) y la Coalición Cívica (Elisa Carrió), ya habían anticipado su negativa a cambiar la fecha de elección comunal, aunque los carriosistas tienen un despacho de minoría que permite juntarlas con las de jefe de Gobierno siempre que exista un día explícito.
La exigencia del kirchnerismo, además, era imposible de corresponder ayer, ya que la ley para evitar el desdoblamiento de las elecciones locales requiere 40 votos inexistentes por el momento.
Esa suma de adhesiones centra la atención en los pasos del legislador Aníbal Ibarra y su vuelta a una alianza con los K, para que aporte los 4 votos de su bloque que terminarían cerrando la cuenta para la estrategia de octubre.
El diputado aseguró ayer: «Primero Macri tiene que decir si quiere ir a Constitución o a Retiro, y así ordena la política», y aventuró que podría acompañar la idea de unificación.


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