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La Argentina le dará, 13 años después, revancha a Al Gore
David Boies representará hoy a los fondos que ingresaron a los canjes. En 2000 defendió a Al Gore en su disputa contra George W. Bush por la presidencia de EE.UU. A Bush lo defendía Ted Olson, hoy abogado del fondo buitre Elliott. Ambos abogados vuelven a encontrarse en la Cámara de Nueva York.
Para hoy, el más importante de éstos, el NML Elliott de Paul Singer contrató al republicano Ted Olson, que en 2000 era el defensor de Bush y que, en definitiva venció el caso ante la Corte haciendo que su patrocinado se convierta en jefe de Estado norteamericano. Enterados de este dato, los bonistas que defenderán la posición argentina como "amicus curiae" por haber ingresado al canje, contrataron a David Boies, exdefensor de Al Gore cuando el demócrata pese a sacar más votos perdió su carrera presidencial contra Bush. Nuevamente los dos abogados del caso de definición de constitucionalidad más importante de los últimos tiempos se verán las caras, por primera vez en 13 años. Para el demócrata, según lo que le comentaron ayer fuentes de los bonistas cercanos al Gobierno, hay sensación de revancha al enfrentarse nuevamente a Olson.
La historia es conocida. Al Gore, vicepresidente de Bill Clinton, se enfrentó al gobernador de Texas George W. Bush el 7 de noviembre de 2000. En el total de votos, el demócrata venció al republicano por 50.999.897 (48,4%) contra 50.456.002 (47,9%) de los sufragios. Sin embargo, surgió una seria controversia por quién se quedaba con los 25 electores de Florida, donde surgió una disputa por los resultados de ese estado. El problema radicó en la impugnación de unos 19.120 votos de Palm Beach, donde la confección de las boletas llevaba a confusión a la hora de anotar el candidato elegido lo que desencadenó que las autoridades de mesa de la localidad anularan esa cantidad de sufragios. Palm Beach era un tradicional bastión demócrata de la Florida, y desde las oficinas de Gore se descartaba que la mayoría de esos votos irían a su persona. Como finalmente, y sin contar esas boletas, el republicano venció por sólo 1.784 sufragios, el caso terminó en la Corte Suprema. Para dirimir el caso, los republicanos contrataron a Olson y los demócratas a Boies. El máximo tribunal terminó avalando la nulidad de las boletas de Palm Beach, no porque no confirmara los errores en la confección y la voluntad de elegir a Gore (lo que hubiera determinado su triunfo en la Florida y la presidencia), sino porque se determinó que la autoridad de mesa era soberana para definir como nulos los votos. El demócrata aceptó la resolución de la Corte y la victoria de Bush. La presentación de Olson venció a la de Boies.
El tiempo pasó, y después de 13 años los dos abogados vuelven a encontrarse. No es casualidad. Singer, republicano activo (fue el recolector de fondos para la campaña del candidato Mitt Romney vencido luego por Barack Obama), y para esta instancia contrató como abogado externo a los profesionales de su fondo Elliott, a Olson. Éste ya había participado, con cierto éxito en las presentaciones contra la Argentina en la primera instancia de Thomas Poole Griesa, y ahora repetiría en la Cámara de Apelaciones.
Fue entonces un acuerdo entre los dos principales fondos exbuitre (al menos para la visión del Gobierno argentino) Gramercy del norteamericano Robert Koenigsberger y Fintech del mexicano David Martínez decidieron contratar a un viejo conocido y adversario de Olson: Boies. El demócrata, previo cobro de u$s 2,5 millones, aceptó encantado el convite, y hoy se convertirá en primer defensor de la posición argentina fuera de los abogados del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton que originalmente representan al país. Boies hablará en representación de los bonistas que aceptaron ingresar en los dos canjes que lanzó el país, en 2005 y 2010, y que de fallar la Cámara a favor de los fondos buitre se sentirían afectados en sus intereses por haber avalado quitas de hasta un 70%. Según esta posición, tal como lo expondrá hoy Boies, las dos presentaciones de reestructuración de la deuda en default fueron lo suficientemente amplias y favorables como para aceptarlas, y los que no lo hicieron perdieron una oportunidad avalada por más del 93% del los tenedores de deuda argentina. Hablarán además de las consecuencias negativas que podría traer un fallo desfavorable para las futuras reestructuraciones y culparán a los fondos buitre por la extensión del juicio. En total tendrán unos 7 minutos para exponer, más lo que dispongan los jueces con sus preguntas.
La elección de Boies también es una especie de revancha de Koenigsberger y Martínez. Ellos también tienen sus cuitas personales que dirimir con Singer. Enemigos declarados, en el mundo de los fondos buitre siempre los encontrará en veredas diferentes. El dueño del Gramercy pelea con el fondo Elliott desde los días en que Koenigsberger quería continuar con un juicio en Brasil y Singer eligió negociar por afuera. El caso de Martínez contra el dueño de Elliott es más nacionalista. Singer buscaba quedarse en 2009 con la fabrica de vidrio mas importante de México, Vitrum, propiedad de la familia Sada. Ésta recurrió a su compatriota para salvar la empresa, o que, al menos, quede en manos aztecas. Desde ese año Martínez y Singer pelean en los tribunales de Monterrey.


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