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"La Argentina seguirá acoplada al viento de cola internacional"
• Lo dijo Roque Fernández. Agregó: «Es sospechoso que el FMI solamente venga como asesor del INDEC»
El ex ministro de Economía, Roque Fernández, proyecta para 2011 un dólar que «no se disparará. La Argentina tendrá un seguimiento de los eventos globales, en los que el dólar se deprecia».
Aquí lo destacado del diálogo de Roque Fernández con Ámbito Financiero:
Periodista: ¿El fin de año llegó como lo proyectaba en materia económica?
Roque Fernández: El cierre del año es mejor de lo esperado. Hoy la noticia pasa porque subió Wall Street y bajó la Bolsa de Buenos Aires, pero es por el cierre de balances impositivos de empresas en estas fechas, no por un cambio importante. La Argentina sigue bien acoplada a los vientos de cola internacionales que favorecen a la economía local. Lo único realmente preocupante en el plano doméstico es la inflación.
P.: ¿Cree que la inflación se acelerará el año próximo?
R.F.: La inflación sostuvo un ritmo ascendente porque no se trabajó en temas de fondo. Por el contrario, algunas de las medidas tomadas que aparentan ser soluciones de fondo repercuten negativamente. El aumento del precio de la nafta o las liberaciones de precios que no se podían seguir conteniendo impactan en la inflación, pero es preferible que seguir manteniéndolos artificialmente.
P.: ¿La supervisión del FMI en el índice de precios logrará transparentar los datos oficiales?
R.F.: Más que un impacto sobre el índice, se buscó dar una señal con respecto a que no se seguirá profundizando el aislamiento de la comunidad internacional. Personalmente, aunque se diga que la Argentina no recibe al FMI en relación con el artículo IV, no me sorprendería que atrás de esta conversación por el INDEC haya un artículo IV oculto. No me consta, pero es sospechoso que el FMI venga solamente como asesor del índice de precios. Sería positivo que esto suceda, aunque no se realice con la rutina normal. Nos mantendría dentro del G-20 y en diálogo con el Club de París. Con estos acreedores no hubo todavía un acuerdo, el intercambio de propuestas es positivo. Son tácticas de diversión con los organismos internacionales para que no protesten mucho y dejen atravesar el proceso electoral con tranquilidad.
P.: ¿Cómo ve en 2011 la economía internacional?
R.F.: Estados Unidos y Europa van a seguir manteniendo la misma política, con estas nuevas facilidades que permiten inyectar liquidez y sostener el precio de activos. Esto significa que sigue el viento de cola para la Argentina. En Europa todavía queda un problema gravísimo, que es el impacto en el endeudamiento público que significaron los paquetes de auxilio a los países en problemas. En rigor, con esos paquetes se nacionalizó la deuda privada. Algunos países europeos ya tenían ratios de más del 100% del PBI, por lo que el futuro no se ve muy promisorio.
P.: ¿Qué puede suceder entonces?
R.F.: Puede pensarse que cuando esos países salgan del miedo a la recesión y a la quiebra de bancos, y empiecen a ver movimientos preocupantes en nivel de precios, la tasa de interés suba. Otro análisis válido es que no hay que preocuparse por la inflación, porque la presión china y la globalización no dan lugar a que aumenten los precios indiscriminadamente. Pero también podría haber un surgimiento del proteccionismo, que todavía no se observa.
P.: ¿Qué proyecta para el dólar el año próximo?
R.F.: No se disparará. En la Argentina tendremos un seguimiento de los eventos globales, en los que el dólar se deprecia. Es decir que no habrá una fuerte devaluación del peso.
P.: ¿Y el euro?
R.F.: Los europeos no tolerarán mucho una apreciación del euro frente al dólar. El Banco Central Europeo puede tener muchas presiones para evitarlo, y tomará alguna medida en relación con las tasas o alguna intervención en el mercado cambiario.
P.: El año próximo es además eleccionario. ¿Con diferentes ganadores podría cambiarse el escenario de esos pronósticos?
R.F.: En cuanto al gasto público que puede aumentar en un año con elecciones, creo que seguirá subiendo pero no se va a descontrolar más allá de la aceleración inflacionaria (a una tasa del 30%). En cuanto al resultado de las elecciones, no hay mucho margen de sorpresa. Parte de los problemas que se veían difíciles estaba relacionado con el atraso del precio en los servicios públicos. Tarde o temprano deberán sincerarse en energía y transporte, y eso es parte del reacomodamiento inflacionario. Pero esto pasará en cualquier escenario. Si el Gobierno cambia, los operadores económicos lo anticipan y saben que hay poco tiempo para hacer este ajuste. Entonces los precios suben antes de que suceda. Si este Gobierno continúa, pasará lo mismo. Sabrán que conviene hacerlo cuanto antes, cuando se tiene todo el apoyo de la sociedad para poder terminar luego el Gobierno con tranquilidad. Esta suba de precios conspirará en contra de la estabilidad, pero no será catastrófico.
Entrevista de Florencia Lendoiro


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