6 de abril 2017 - 00:00

La Casa Blanca, en la mira por sus ambigüedades

Estambul - La oposición siria afirmó ayer que las últimas declaraciones de Washington, entibiando su postura hacia Bashar al Asad, permiten al dictador sirio cometer "más crímenes", un día después del mortífero ataque con gas tóxico en el noroeste de Siria.

"Hasta ahora, esta administración no hizo nada y adoptó una actitud de espectadora, haciendo declaraciones que dan al régimen la oportunidad de cometer más crímenes", dijo a la prensa desde Estambul el vicepresidente de la Coalición Nacional Siria, Abdelhakim Bashar.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, declaró la semana pasada que la suerte de Al Asad debía ser decidida por "el pueblo sirio", a lo que la embajadora norteamericana ante la ONU, Nikki Haley, había añadido que la prioridad de Washington ya no era la salida del poder del Presidente.

La Casa Blanca endureció el tono contra Al Asad el martes y condenó con dureza el ataque ocurrido en Idleb (ver nota aparte), al punto que Haley se preguntó ayer: "¿Cuántos niños más tienen que morir antes de que Rusia actúe?".

En la guerra civil siriaya murieron 320.000 personas y milles resultaron desplazadas.

Tillerson visitará Moscú los próximos días 11 y 12, en momentos en que arrecia en Estados Unidos la polémica por las relaciones entre el entorno de Donald Trump y el Gobierno de Rusia, que es el principal aliado y protector de Al Asad.

Rusia tiene en Tartus (Siria) su única base naval en el Mediterráneo, por lo que esa alianza le resulta de gran valor estratégico.

Durante la conferencia de prensa en Estambul, Abdelhakim Bashar consideró que el régimen sirio representa "un peligro mayor" que el Estado Islámico.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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