24 de febrero 2012 - 00:00

La codicia desplazó a la razón y al temor

La codicia desplazó a la razón y al temor
Los seres humanos tenemos distintos mecanismos que nos permiten enfrentar el día a día y en particular los momentos desafortunados. Uno de ellos es el acostumbramiento, otro la pérdida selectiva de memoria, etc. En Alemania/EE.UU. vimos ayer que la confianza de los empresarios/consumidores trepó a máximos no vistos desde el primer trimestre de 2008. Al mismo tiempo, con el 0,36% que ganó ayer el Dow (finalizó en 12.984,69 puntos, y en cualquier momento podría quedar sobre la línea de los 13k -no es que esto sirva de mucho más que para armar titulares llamativos-) cerró en el máximo desde mayo de 2008. Esto es, en valores previos a la caída de Lehman Brothers, cuando para algunos se disparó la actual crisis financiera. Así en lo que va del año el índice S&P 500 avanza un 8,4% y suma poco más del 20% desde octubre pasado, lo que cierta tradición define como un bull market (mercado alcista). Existirían pues argumentos vinculados a las expectativas, para explicar la suba de los activos financieros.

La duda es si realmente éstos son los que están impulsando el incremento de los precios de los commodities, acciones, bonos, etc. (prácticamente todo el universo financiero) o la causa es otra. La situación económica puntual es hoy mucho peor que lo que era a principios de 2008. En primer lugar los EE.UU. ya no está más entre los países considerados de menor riesgo (el número de pedidos de seguro de desempleo estuvo entre los más bajos desde 2007, pero aun así fue en parte una cuestión estacional y continúan lejos de sugerir una ola de creación de trabajos; de los 446 integrantes del S&P 500 que presentaron balances, sólo el 63% superó las expectativas medias, en línea con el 62% promedio desde 1994 y debajo del 70% de los últimos trimestres), la crisis europea sigue vivita y coleando (en lugar de crecer un 0,5% la eurozona decrecería un 0,3% en 2012) y la economía China está creciendo a base del freno de sus exportaciones.

Sobre la sicología de los inversores, suele decirse que éstos se mueven por el miedo o la codicia. Es evidente que no es el miedo lo que está impulsando estos días al mercado. Lamentablemente tampoco parece ser la razón.

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