30 de diciembre 2014 - 00:00

La crisis en Atenas pegó fuerte en los mercados

La expresión del primer ministro griego, el conservador Andonis Samarás, lo dice todo: su candidato a presidente quedó a mitad de camino en el Parlamento y el país va a elecciones imprevisibles.
La expresión del primer ministro griego, el conservador Andonis Samarás, lo dice todo: su candidato a presidente quedó a mitad de camino en el Parlamento y el país va a elecciones imprevisibles.
 Atenas - La inestabilidad política en Grecia golpeó ayer a los mercados europeos, aunque al cierre sólo registraron pérdidas los de Italia, España o Portugal. Se trata de las economías más vulnerables de la eurozona, que aún siguen padeciendo los efectos de la crisis que llevó al rescate griego en 2010.

El índice de referencia ATG de la Bolsa de Atenas llegó a caer hasta un 11% durante la rueda, pero al cierre recortó su descenso al 3,91%, acercándose a pisos que no tocaba desde 2012. El índice, que ya había caído un 12,8% el 9 de diciembre, acumula una caída de casi el 30% en el año.

El resquemor que despierta el nuevo escenario político griego, que podría desembocar en la llegada al poder de un partido de izquierda radical opuesto a las políticas de ajuste impuestas por la Unión Europea, hizo que algunos inversores abandonaran activos de los eslabones más débiles de la eurozona en favor de las economías más fuertes del norte. Es por ello que la Bolsa de Milán cedió un 1,15%, la de Lisboa un 0,74% y la de Madrid un 0,84%. Al otro lado del espectro se ubicó el CAC de París, mediante un avance del 0,51%, seguido por el 0,36% del FTSE londinense y el leve 0,05% del DAX de Fráncfort. El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 también trepó un 0,15% hasta los 1.376,94 puntos.

La preocupación de los inversores se trasladó al mercado de deuda, donde el riesgo-país de Grecia repuntó hasta los 899 puntos básicos desde los 787 de la rueda previa. La de Italia subió a 144, frente a los 137 anteriores, y la de Portugal a 221. La prima española, en tanto, sumó cuatro puntos básicos, hasta 113. Al mismo tiempo, los rendimientos de la deuda pública alemana y francesa bajaron a mínimos, ya que fueron considerados un refugio por los inversores.

El rendimiento del bono alemán a diez años terminó en un 0,544% tras haber caído a un nivel récord del 0,541% en el mercado secundario. El del bono francés, en tanto, también cayó hasta un 0,831%, tras haber alcanzado un mínimo del 0,828%.

Con todo, las pérdidas de las naciones periféricas son por el momento moderadas. "Aún con las sombrías perspectivas en Grecia, creo que el problema no es tan contagioso como la crisis de deuda anterior", aseguró David Madden, analista de mercado de la consultora IG. El mercado espera, asimismo, que el Banco Central Europeo anuncie un nuevo paquete de estímulo para evitar el contagio de un eventual triunfo del partido de izquierda Syriza el próximo 25 de enero.

La penúltima sesión del año se vio afectada además por la debilidad de la economía rusa, que registró su primera contracción desde octubre de 2009. En concreto, el Producto ruso se contrajo un 0,5% en noviembre, aunque en el acumulado del año se incrementó un 0,6%. Por otro lado, la solidez de los mercados al otro lado del Atlántico -con un nuevo récord para el selectivo S&P 500- tranquilizó los ánimos de una sesión sumamente volátil.

Agencias Reuters y EFE

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