19 de diciembre 2016 - 23:34

La fantasía puede ser real si los dólares y los votos son suficientes

La fantasía puede ser real si los dólares y los votos son suficientes
Constellation Services, la consultora de desarrollos de Ricardo Alessandrelli, continúa con su raid para promocionar su proyecto, faraónico hasta para el programa de diseño autocad.

Motivo de otra nota podría ser la trayectoria de sus impulsores. Alessandrelli hoy es un bodeguero dueño de Cava La Capilla, en sociedad con Marcelo Suárez (el hombre que desde Miami se encarga de las operaciones portuarias de Enrique Razón, presidente de Ictsi, el grupo dueño de Tecplata). Por lo tanto, hoy al menos, Alessandrelli estaría más preocupado por la puntuación que Robert Parker pueda darle a un nuevo Gran Reserva Malbec. Lo que no quita que entre copa y descorche vea cómo cosechar negocios en el puerto.

La ventaja de Constellation no es un diseño de proyecto que entra por los ojos, sino el eterno desconocimiento en materia portuaria que padece el sistema político argentino, maridado con una exasperante vocación de anuncios de megaproyectos millonarios de clara rentabilidad eleccionaria cortoplacista.

¿Qué propone? Por un lado, el "curioso" Cambiemos Buenos Aires. Por el otro, Nuevas Terminales Atlántico Sur. El primero transforma Puerto Nuevo en de todo menos un puerto de carga: una nueva terminal de cruceros (área de areneras); desarrollos de Real Estate corporativo, residencial y comercial, y complejo náutico (en las actuales dársenas de Puerto Nuevo); complejo de viviendas sociales para la relocalización de los habitantes de la Villa 31 (con centros de salud y educación, al norte de las areneras); y el "súper parque metropolitano" en el espacio de la 31: muchas hectáreas de verde y un estacionamiento gigante para eliminar el tránsito vehicular del microcentro, todo debidamente interconectado con los sistemas de transporte público.

Esta atractiva ecuación resultante en Buenos Aires = (Verde + Real Estate + Cruceros) - (Camiones - Contenedores - Depósitos Fiscales) es visualmente tentadora. En la superficie, claro. Aunque se pretenda seducir con los millonarios aportes de ABL que reporten a la ciudad hay una serie de inconvenientes: el 60% del movimiento de contenedores del país se borra de un plumazo. Y la ciudad, por otro lado, no tiene voz ni voto en cuanto al puerto.

Constellation lo resuelve con su segunda propuesta: Nuevas Terminales Atlántico Sur: las terminales (actuales, o las que ganen la licitación en 2017) suben las grúas pórtico a los mismos buques que las trajeron y se mudan a dos nuevas terminales en las cabeceras norte y sur del canal Santiago, en La Plata, cada una de las cuales deberá resolver los accesos terrestres. Quedarían allí tres terminales de contenedores.

La fantasía tiene cuotas de realidad si los votos y los dólares de una variable de la ecuación valen más que los de la otra variable: la del comercio exterior.

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