13 de marzo 2009 - 00:00

La Fiesta Nacional de la Vendimia salió a cosechar esperanzas

Candela Carrasco, de San Martín, es la nueva reina de la Vendimia.
Candela Carrasco, de San Martín, es la nueva reina de la Vendimia.
Mendoza - Las nubes se fueron acumulando en el cielo, pero pareció importarles lo que ocurría y esperaron con paciencia hasta que terminara el acto central de la Fiesta de la Vendimia. Apenas cinco minutos después de coronada la reina, el chaparrón llegó. No podía de ser de otra manera, aseguraban los mendocinos en esta tierra de sol. Fue así como todos los factores, incluido el tiempo, se conjugaron para que las 50 mil personas (incluidos turistas de todas partes del mundo) que fueron a ver «Cosecha de esperanza», el show en el teatro griego Frank Romero Day de Mendoza, con el que se cerraron el sábado pasado casi dos meses de festejos, pudieran alentar a las representantes de los departamentos provinciales en la elección de la reina de la Vendimia y emocionarse con los fuegos artificiales.
El anfiteatro mendocino estuvo a pleno. Ni un lugar sobró de los 20 mil asientos. Y, como sucede en cada nueva edición de esta fiesta, no fueron suficientes: 30 mil personas vivieron el show desde un poco más de altura, desde los cerros de alrededor. Y puntualmente a las 22 comenzó el despliegue sobre el escenario de los más de 750 artistas.
Dirigido por Walter Neira, el show empezó con el relato de Ángel, un vendimiador que luego de perder su cosecha a causa de las tormentas necesitaba encontrar un sentido a sus años de trabajo y esfuerzo. Con este inicio, cada una de las performances que a continuación se escenificaron aludieron a los recuerdos de ese hombre; fue un repaso de las etapas en la vida del vendimiador, recuerdos de cuando era un chico y corría entre las viñas (representadas por telas verdes); su juventud, cuando se enamoró de Aurora; y la felicidad que sintió por la llegada de sus hijos.
Enormes cajas lumínicas
El escenario, de cuatro niveles de altura, tuvo como fondo enormes cajas lumínicas con formas circulares, dos pantallas gigantes a los costados y a la derecha, sobre uno de los cerros, líneas paralelas de luces verdes que emulaban las viñas Malbec. En un costado del escenario estuvo la banda de música que acompañó con canciones en vivo gran parte del show. Hubo temas inéditos, canciones tradicionales del folclore como «Claveles mendocinos», pero con un corte más rockero. El lago frente al escenario fue usado más que en otros festejos de años anteriores. No sólo no fue cubierto con un entarimado, sino que varios grupos de bailarines lo ocuparon para sus coreografías.
Hubo también coreografías folclóricas (demasiado extensas), bailes con música alegre del cruce de culturas españolas e italianas. También un momento dedicado a los trabajadores golondrina que vienen de Bolivia a la cosecha y otro en el que se hizo alusión a las plagas que azotan a los cultivos. En este sentido, en un cuadro un tanto surrealista, entraron en escena arañas gigantes que hicieron caer cuerpos vestidos de negro al vacío. Más acertado fue cuando, mientras algunos artistas estaban con unos tambores de metal en el lago, otros representaban con telas blancas circulares el granizo.
El nombre de la edición 2009 de esta fiesta, «Cosecha de la esperanza», responde justamente a esa razón: luego de repasar las plagas que pueden poner en riesgo la cosecha, el vendimiador concluye que la única manera de superar los momentos difíciles es contar con la ayuda de todos. El nombre de la edición número 73 de la fiesta, «Cosecha de esperanza», no fue casual: en noviembre del año pasado, un fuerte granizo azotó la región centro y sur de la provincia, lo que provocó grandes pérdidas, además de destrozos en autos y viviendas. El área cultivada de frutas y hortalizas de los departamentos de Godoy Cruz, San Rafael, San Carlos, Junín y Rivadavia se vio seriamente afectada.
Sobre el final del show, en una de las cajas luminosas que bordeaban el escenario, apareció la imagen de la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos. En 2006, Neira había sido ampliamente criticado por el pueblo mendocino por no incluir en ningún momento la imagen de esta virgen.
Uno de los momentos que más aplausos recogió fue cuando unos 100 artistas vestidos con túnicas blancas y celestes formaron la Bandera argentina y simularon que flameaba. «Esta fiesta es única. En Francia se hacen festejos en torno a la vendimia pero ninguna tan grande como ésta», contó un turista galo, que aprovechó su visita para asistir al Frank Romero Day. Además de europeos había norteamericanos, brasileños, chilenos, venezolanos e israelíes.
Días de vino y gloria
Si bien la Fiesta de la Vendimia se empezó a hacer en Mendoza en el siglo XIX, fue en 1936 cuando se institucionalizó. Las actividades comienzan habitualmente en enero, cuando se desarrollan las fiestas en cada uno de los 18 departamentos de la provincia. Además de diversas manifestaciones artísticas, culturales y deportivas, lo principal es la elección de la candidata de cada región a competir por el trono central.
Los festejos comienzan a fines de febrero con la Bendición de los Frutos, ceremonia litúrgica presidida por la Virgen de la Carrodilla en el Prado Gaucho del Parque General San Martín.
Además, a principios de marzo, la noche del viernes anterior al acto central, se realiza la Vía Blanca de las Reinas, un desfile de carros alegóricos con cada una de las representantes de los 18 departamentos por las calles principales del centro de la ciudad, que este año fue visto por alrededor de 300 mil personas.
A la mañana siguiente, el día del acto central, nuevamente los carros con las reinas de las distintas regiones (acompañadas por sus cortes, es decir, las candidatas que no fueron elegidas para representar en la competencia final) vuelven a pasearse por las calles de la noche anterior en lo que se conoce como el Carrousel Vendimial. Esta vez, además, desfilan grupos de gauchos (con sus mejores cabalgaduras, galas y aperos) y se elige el mejor carro. Este año el ganador fue el de Tunuyán, que se llevó 15 mil pesos a la región del Valle de Uco.
En la parte de adelante tenía cuatro caballos que imitaban los del monumento del Cerro de la Gloria. De éstos se desprendían láminas semitransparentes que formaban la Bandera con el Escudo del departamento, que llegaban hasta Rocío Anabel Martín, la reina de ese departamento. Así, cada carro era diferente y hacía hincapié en las características de la región que representaba. Desde cada uno las soberanas y su corte repartían uvas, melones y hasta sándwiches.
La reina del vino
Concluido el show y luego de haber sido presentadas y haber bailado un vals («Clave de amor»), las candidatas a reina de la Vendimia 2009 formaron fila para escuchar el resultado, voto a voto, de la elección. La gente en las tribunas las alentaba de manera cada vez más eufórica. Con carteles, banderas, tambores y todo lo que hiciera ruido, cada vez que alguno de los presentadores mencionaba el nombre de la localidad de la candidata que sumaba un voto más y, por ende, estaba más cerca del trono, las hinchadas se desbordaban de alegría.
Desde el principio, el lugar que más se escuchó fue el de San Martín. No fue para menos: Candela Carrasco, quien es la nueva reina de la Vendimia, recibió 97 de los 300 votos del jurado, compuesto principalmente por funcionarios. Es ésta la quinta vez que de esa localidad sale la reina. De la mano de Florencia Moreno Tous, la reina saliente (de Tupungato), Candela recibió la corona, emocionada por el aliento del público. El segundo lugar fue para Nadya De Longo, de Godoy Cruz, que recibió 52 votos. Luego de que ambas recibieron sus atributos de reina y virreina, respectivamente, el agua en el cielo mendocino pedía su turno, una vez concluido el show. Unos minutos después de pasada la medianoche del sábado, terminaba una de las noches más esperadas por el pueblo cuyano y se abría paso a un chaparrón de verano.
"El balance fue excelente", reconoció el secretario de Turismo, Luis Böhm. Según el sistema estadístico de la Secretaría de Turismo, el evento trajo una buena cosecha en términos turísticos: ingresaron a la provincia casi 130 mil turistas, de los cuales unos 15 mil fueron extranjeros y el resto argentinos. Estos datos, sumados al movimiento interno en la provincia, dan como resultado un total de 520 mil personas movilizadas en los cinco días centrales de la fiesta, es decir, durante la Vía Blanca, el Carrousel, el Acto Central y las dos repeticiones. "La ocupación hotelera fue del 98% en el Gran Mendoza, los días 6 y 7 de marzo, y de un 82% promedio entre el 2 y el 8 de marzo, lo que implica un nivel excelente de ocupación teniendo en cuenta el contexto de crisis en el que nos encontramos", indicó.

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