El fiscal anticorrupción, Pedro Horrach, tiene previsto pedir para el yerno del rey Juan Carlos de Borbón dos años menos de la sentencia máxima posible por los delitos de malversación, falsedad y delitos fiscales.
Para la infanta Cristina, que el sábado pasado protagonizó un hecho histórico al ser el primer miembro de la realeza española en declarar como imputada, el funcionario reclamará que pague 600.000 euros por responsabilidad civil en delitos fiscales sin que se siente en el banquillo de los acusados en el juicio por el desvío de fondos públicos al Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro presidida durante varios años por su esposo.
La instrucción del caso, que presionó la ya debilitada imagen de la realeza española, está en su recta final; tan sólo faltan algunas decisiones que debe adoptar el magistrado, José Castro, sobre nuevas declaraciones de testigos. Luego dictará un auto en el que discriminará quiénes continuarán imputados y quiénes no.
Posteriormente, la Fiscalía Anticorrupción dictará el escrito de acusación en el que concretará acusados, delitos y penas que solicitará para cada uno de ellos. En el caso de la infanta Cristina, esta petición no llegaría a formularse en el escrito de acusación si su defensa consignara una cantidad previamente.
La cuantía a reclamar a la infanta sería la de los gastos particulares que realizó ella, del 50% percibido por la empresa Aizoon de los fondos públicos presuntamente malversados por el Instituto Nóos entre 2003 y 2007.
El otro principal imputado en el caso, Diego Torres, exsocio de Urdangarín, será acusado por los mismos delitos que el duque de Palma, salvo el fraude fiscal, por lo que la pena oscilaría entre los seis y los catorce años.
En tanto, la Justicia española ordenó una investigación sobre cómo se grabó y filtró la declaración de la hija del rey pese al veto a teléfonos, tabletas y otros aparatos decretado por el magistrado que la interrogó.
Las imágenes, acompañadas de audio y de unos cinco minutos de duración, fueron subidas a Wouzee, una web para compartir videos, y diarios españoles las enlazaron en sus páginas web.
En el video, la infanta Cristina habla con voz tenue, da respuestas cortas y asegura desconocer o no recordar cosas por las que es consultada. El juez Castro calificó ayer la filtración como "incalificable" y afirmó tener "sospechas" sobre quién realizó la grabación, pero se rehusó a revelarlas.
La defensa de la infanta evitó pronunciarse sobre el tema, más allá de decir que corresponde al magistrado "acordar y resolver" qué se hace ahora con la divulgación. La Policía, según manifestó un alto cargo de la investigación, podría "saber algo" a partir de hoy.
| Agencias EFE, ANSA y DPA |


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