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La generación dorada se despidió en la Catedral
Mario Ledesma se despide del Mundial con lágrimas en los ojos. El hooker argentino, con 38 años, se retiró del rugby.
El hooker Mario Ledesma, que con 38 se retiró del rugby y el pilar Martín Scelzo, que con 35 deja la Selección, se despidieron de Los Pumas en un marco incomparable, el estadio Eden Park de Auckland, la «Catedral del rugby», como la había denominado el propio Ledesma.
Los otros dos componentes de aquella generación nacida en 1999, el pilar Rodrigo Roncero, de 34 años, y el apertura Felipe Contepomi, de 33, seguirán probablemente con Los Pumas y es posible que el año que viene vuelvan a Eden Park para disputar el Cuatro Naciones, en el que entrará Argentina a partir de 2012, pero ya no jugarán más Mundiales.
«Me voy tranquilo, me voy contento porque con estos chicos que quedan hay un gran grupo, que puede dar mucho a este seleccionado», afirmó Martín Scelzo. «Al Cuatro Naciones iré de hincha, que se arreglen los chicos. Yo ahora a disfrutar, a mirar y a desearles los mejor. Es un torneo que va a ser muy duro, pero al mismo tiempo importante para que este equipo crezca», agregó.
Mario Ledesma, que deja el rugby y será a partir de ahora entrenador de los forwards del Stade Français parisino, no pudo evitar las lágrimas al dejar la cancha y luego cuando atendió a los periodistas. «Quedan jugadores como Corcho (Juan Martín Fernández Lobbe), que son muy positivos. Con jugadores como él, los valores que recibiste y trataste de transmitir los llevan estos tipos», afirmó Ledesma.
Felipe Contepomi piensa que este torneo fue positivo. «Fue un torneo positivo para estos jóvenes que van a seguir jugando algunos años más en Los Pumas», señaló.
