La izquierda católica no argentina le da un crédito

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Brasilia La reacción en la Argentina de sectores de la izquierda católica y del movimiento de derechos humanos, mayormente adversa a la designación de Jorge Bergoglio como Papa, no tuvo correlato en los principales referentes internacionales del progresismo cristiano, un sector que vivió en las sombras bajo los papados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

"Creo que él asumirá una posición más reformista que la del papa anterior (Benedicto XVI). Él no hará una revolución, sino que realizará reformas, lentamente. La Iglesia atraviesa una gran crisis, y los desafíos son enormes", expresó el teólogo suizo Hans Küng, rival intelectual de Joseph Ratzinger.

Para Küng, el papa Francisco cumplirá en la Iglesia Católica un papel similar al que desempeñó Mijail Gorbachov en la Unión Soviética de los años 80. "Él (Gorbachov) no hizo una revolución, sino que introdujo reformas que corrigieron los errores que había antes. Lo mismo espero de Bergoglio: aun cuando no haga una revolución, para no dividir a la Iglesia, él empezará a introducir reformas", afirmó al diario brasileño O Globo. Küng admitió que se sintió "muy sorprendido" por la elección, pero aseguró que la decisión es "digna de elogio", por ser la primera de un latinoamericano y de un jesuita. "Él ya demostró que trae un nuevo estilo, sin grandes gestos, con simplicidad", agregó el teólogo,

Por su lado, los brasileños Fray Betto y Leonardo Boff, exponentes de la Teología de la Liberación, también se declararon esperanzados por la designación de Bergoglio. "Nunca hubo un papa con ese nombre, San Francisco de Asís. Es muy significativo por tres cosas: es símbolo de acción por los pobres; de ecología, por el amor a la naturaleza; y tercero, fue un santo que soñó que la Iglesia estaba derrumbándose y él precisaba reconstruirla", dijo el escritor y fraile dominico Carlos Alberto Libanio Christo, más conocido como Fray Betto, amigo del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y del cubano Fidel Castro.

Betto precisó que desconoce la actitud de Bergoglio durante la dictadura militar, aunque dijo temer que su elección haya sido decidida en parte bajo la lógica de que la Iglesia debe neutralizar el avance del "progresismo político" en América Latina, donde la izquierda -y el secularismo- ha ganado terreno en la última década. "Temo que el Papa pueda prestarse a eso, pero vamos a ver cómo se manifiesta", afirmó.

Boff, por su parte, fue más distante de las denuncias sobre la complicidad de Bergoglio con la dictadura. "No me constan las denuncias sobre él y su relación con los militares, tampoco quiero saber más sobre eso, no estoy interesado ahora en ello, lo que sí sé con seguridad es que el cardenal Bergoglio hablaba con el padre Jerónimo Podestá y con su esposa, Clelia Luro", señaló el teólogo y autor de ensayos contra el celibato de los prelados. Ambos protagonizaron una larga batalla por la abolición del celibato en los años 70, que recibió el apoyo de Helder Cámara, ícono de la Teología de la Liberación.

Agencias ANSA y AFP, y Ámbito Financiero

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