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La izquierda le propinó una dolorosa derrota a Sarkozy
Martine Aubry
Según proyecciones de TNS-Sofres y OpinionWay, el Partido Socialista (PS) obtenía entre el 28,4% y el 30% de los sufragios; Europa-Ecología, entre un 12,3% y un 13,6%, y el Frente de Izquierda, entre el 5,3% y el 6,2%; mientras la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) recibía entre el 26,5% y el 27,3%.
Las cifras de los dos institutos difundidas por los canales de televisión anoche, tras el cierre de los colegios electorales, otorgan al Frente Nacional (FN, ultraderecha) el 11,6% y el 12%, superando las previsiones.
«El Partido Socialista es el primero de Francia», se congratuló el ex número uno socialista, François Hollande.
Su sucesora al frente del partido, Martine Aubry, interpretó el resultado como un mensaje de «los franceses que nos han dicho: no queremos más una política injusta e ineficaz. No queremos más esta política que rompe lo que Francia más quiere, su modelo social, la igualdad, la fraternidad».
Voto castigo
Aubry se juega en estas elecciones su liderazgo al frente del partido, del cual quiere ser la candidata en las elecciones presidenciales de 2012.
«Es un voto castigo contra el Gobierno del presidente Sarkozy», afirmó Ségolène Royal, rival de Aubry en el seno del PS y reelegida al frente de la región Poitou Charentes (centro).
La cifra obtenida por la UMP, que controla sólo dos de las 26 regiones (Córcega y Alsacia), es un resultado históricamente bajo para una mayoría en el poder y un revés personal para Sarkozy, que atraviesa el ecuador de su mandato con su más baja tasa de popularidad (41%).
Más de 44 millones de franceses estaban habilitados ayer para elegir por un mandato de cuatro años a 1.880 diputados provinciales de las 26 regiones de Francia y ultramar, encargados del desarrollo económico, urbano y de las áreas de transportes, educación, cultura y deportes de las regiones francesas.
Sin embargo, uno de cada dos franceses decidió no ir a votar, lo que generó una abstención récord del 52%, según las estimaciones de los institutos encuestadores (en 2004 fue del 39,16%).
El primer ministro francés, François Fillon, relativizó los resultados de la primera vuelta y consideró que la «baja participación no permite sacar una conclusión nacional». De cara a su electorado aseguró que «todo está abierto» para la segunda vuelta del próximo domingo 21 de marzo.
Agencias AFP, EFE y Reuters

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