31 de octubre 2018 - 15:31

"La maldición de Hill House" 2018: el verdadero terror es la familia

NETFLIX ESTRENÓ UNA NUEVA ADAPTACIÓN DE LA NOVELA DE TERROR PSICOLÓGICO DE SHIRLEY JACKSON - Llevada al cine exitosamente en 1963 por Robert Wise, esta versión en diez capítulos cuenta con muchos fans. Pero la pérdida de la ambigüedad que tenía el texto

La maldición de Hill House. Lo sobrenatural, en esta adaptación, es tan explícito que ya no asusta. El verdadero miedo siempre fue a lo desconocido, y los fantasmas y el tratamiento que les da la serie están muy trillados.
"La maldición de Hill House". Lo sobrenatural, en esta adaptación, es tan explícito que ya no asusta. El verdadero miedo siempre fue a lo desconocido, y los fantasmas y el tratamiento que les da la serie están muy trillados.
Hace unas semanas Netflix estrenó la que es por estos días su serie más mencionada, "La maldición de Hill House". La apuesta del gigante del streaming por una historia de terror dio vida a 10 episodios de aproximadamente una hora que adaptan, con mucha libertad, una de las novelas más famosas del género.

La historia se desarrolla en dos líneas temporales: un matrimonio con cinco hijos se muda a una vieja casona para restaurarla y, pronto, presencian hechos sobrenaturales. Esa línea temporal convive con el presente, donde el padre y los hijos ya adultos recuerdan con horror aquella casa donde murió su madre en extrañas circunstancias. Esa vivencia los marcó para siempre.

La familia vive ahora desperdigada por Estados Unidos y cada integrante muestra marcas en su personalidad de aquella vieja tragedia. Uno de los hermanos es un escritor que se hizo famoso por un libro sobre la famosa casa y otras historias de fantasmas, otro es un drogadicto, una es una psicóloga infantil que investiga casos de abuso, otra es una mujer depresiva y hay una hermana que atiende una funeraria y embalsama y maquilla los cadáveres. Según una de esas populares teorías que abundan en la web, cada hermano representa una etapa del duelo.



Más allá del terror que actúa como estructura, la historia es un buen drama sobre el duelo en el conjunto familiar. El género es un medio y no el objetivo final de una serie que se construye en capas. En los primeros capítulos todos los trucos del cine de terror estadounidense actual, y el sobreexplotado subgénero de las casas embrujadas, atacan en simultáneo con espectacularidad, pero sin innovación. El efecto de los sustos dependerá de qué tan acostumbrado esté quien la mire. Lo valioso de "Hill House" viene después de capturar al espectador.

Avanzada la serie, el énfasis se posa sobre la vida de los familiares y sus mecanismos de defensa para sobrellevar mal o bien el duelo por un ser querido. También se habla sobre las enfermedades mentales y el efecto sobre el entorno. Hay un capítulo dedicado a cada uno de ellos y allí se ve la vinculación entre su forma de vida en el presente con los sucesos traumáticos. Los huecos de la trama del pasado se completan de a poco para que el suspenso guíe la serie hasta el climax final.



El creador y director es Mike Flanagan ("Oculus"). Henry Thomas (el niño de "E.T., el extraterrestre"), y un elenco bien elegido de caras reconocibles pero no muy famosas articula de manera verosímil a los personajes niños con su equivalente adulto. Tiene algunos buenos sustos, hay unos planos secuencia muy bien logrados, pero algo en la atmósfera falla al intentar generar el miedo asfixiante de films como "El resplandor". Los momentos más terroríficos son, en verdad, realistas, como cuando los personajes tocan fondo o se paran con la punta de los pies en el borde del abismo. En la nueva versión de Netflix la casona de Hill House funciona como una metáfora del mal que los personajes llevan en los genes, la verdadera maldición, el terror último que es la familia.

La serie está inspirada en "The haunting of Hill House", una exitosa novela de terror psicológico de 1959 que explora la ambigüedad entre lo sobrenatural y la locura, sin jamás terminar de definirse. La autora, Shirley Jackson, realizó en el libro una reescritura de la novela gótica sobre casas embrujadas y actualmente existen premios con su nombre a los máximos exponentes literarios del suspenso psicológico, la fantasía oscura y el horror.



La novela llegó al cine por primera vez en 1963. "The Haunting" fue una fiel y recordada adaptación británica ("La casa embrujada" en la Argentina) dirigida por Robert Wise ("Amor sin barreras", "La novicia rebelde") que se inclina por la posibilidad de la locura en detrimento de lo sobrenatural. Mientras que Liam Neeson, Catherine Zeta-Jones y Owen Wilson protagonizaron la más fantástica y más olvidable "La maldición", de 1999.

En la nueva serie el mayor fallo está en la pérdida de la ambigüedad. Lo sobrenatural está tan explícito que no asusta. El verdadero miedo siempre fue a lo desconocido, y los fantasmas y el tratamiento que les da la serie ya están muy trillados. "Hill House" es otro síntoma de época, otra adaptación diluida al estilo Netflix, que si se mira como un producto en sí mismo, sin conexión con sus orígenes, resulta aceptable y atrapante por el dramatismo moderno de su historia. Eso sí, el horror no funciona, al menos para quien esté habituado.

Dejá tu comentario