La matanza renueva las preguntas sobre los arsenales secretos del régimen de Al Asad

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Expertos creen que mantendría reservas de cloro, algo factible dado que esa sustancia tiene también uso civil.

Damasco - Las imágenes que llegan desde Siria son difíciles de soportar. En ellas se ve a víctimas de un ataque aéreo en territorio rebelde en el que supuestamente se empleó gas tóxico.

En uno de los videos se ven los cadáveres de varios niños colocados en fila, pálidos y con la boca semiabierta. No se aprecian heridas externas, al menos en esa grabación. En otra se ve cómo un socorrista ayuda a un niño de unos dos años a respirar para salvarse, mientras el pequeño tiembla sin cesar.

Durante horas circularon por las redes sociales nuevas cifras de víctimas de los bombardeos lanzados contra la localidad de Jan Shijún, en una zona rebelde del noroeste de Siria. "Nadie sabe cuánta gente murió", afirmó el activista Abu Mayd, que vive en la ciudad atacada. "La mayor parte de la gente huyó hacia las afueras porque seguía habiendo ataques", añadió. Según contó el activista, a la zona afectada sólo se podía acceder llevando máscaras, pero no las había.

En las imágenes se ve gente dispersa por las calles o echando espuma blanca por la boca. Otra muestra cómo un médico revisa con una linterna las pupilas contraídas de una víctima, que para él es un claro indicio de un ataque con gas venenoso. Indicios claros de que en Jan Shijún se produjo un ataque químico.

Expertos israelíes creen que el ataque se llevó a cabo con el gas nervioso sarín. "Si realmente fue sarín, significa que las importantes y peligrosas reservas de armas químicas siguen ocultas en Siria", explicó Danny Shoham, del Centro Begin Sadat para Estudios Estratégicos.

¿Quién es responsable del ataque? Los activistas opositores acusan a la Fuerza Aérea siria. Los defensores de los derechos humanos no se pronunciaron al respecto y el Ejército sirio negó las acusaciones. Según uno de sus generales ya no tienen armas químicas (ver página 16). Sin embargo, no sería la primera vez que el Ejército sirio utiliza gas tóxico durante los seis años de guerra civil.

Según un informe de marzo de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, las fuerzas de Bashar al Asad bombardearon en varias ocasiones territorio rebelde con gas cloro durante los últimos meses. Los investigadores no encontraron indicios de que Rusia, aliado de Siria, haya sido responsable de ataques químicos.

Aunque las armas químicas están prohibidas en el país, Siria podría tener reservas de cloro, ya que también se utiliza para fines civiles.

En agosto de 2013 murieron unas 1.400 personas al este de Damasco en el hasta ahora peor ataque con gas tóxico llevado a cabo en territorio rebelde durante el conflicto. Estados Unidos amenazó entonces con atacar militarmente a Al Asad pero al año siguiente el Gobierno sirio se comprometió a destruir todas las armas químicas.

¿Cumplió realmente el Ejecutivo sirio? David Friedman, exresponsable en el Ejército israelí de la protección contra armas químicas y biológicas, cree que no. En su opinión hay que descontar que el régimen sirio sigue teniendo reservas de los gases sarín y mostaza.

Agencia DPA

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