La noruega Statoil también pone un pie en Vaca Muerta
Una de las 15 mayores pretroleras del mundo sigue el camino iniciado por grandes jugadores del negocio, como Exxon y Shell.
Miguel Gutiérrez
Statoil, empresa noruega de mayoría estatal y una de las quince mayores petroleras del mundo, dio un primer paso para entrar a Vaca Muerta y a la Argentina, al firmar el viernes un preacuerdo con YPF para buscar hidrocarburos en un área llamada Bajo del Toro, en Neuquén.
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Como en los acuerdos anteriores, desde el firmado con Chevron en 2014 hasta el más reciente con Shell, la petrolera argentina, que tiene concesiones de exploración en casi la mitad de Vaca Muerta, cederá a Statoil el 50% de sus derechos sobre el bloque, lo que requerirá la aprobación por parte de la Legislatura neuquina.
Como contrapartida, la empresa noruega reconocerá los costos que haya tenido la compañía que dirige Miguel Gutiérrez hasta el momento en que se concrete la asociación, se hará cargo del 100% de algunos gastos todavía no revelados y dejará en manos de la petrolera local la operación del área.
Statoil sigue así el camino de otros grandes jugadores del negocio petrolero en el mundo que han puesto un pie en Vaca Muerta, como Exxon y Shell, que tienen áreas en exploración desde hace ya más de cuatro años en esa formación geológica. El interés se explica porque Vaca Muerta es reconocida internacionalmente como uno de los grandes reservorios de petróleo y gas no convencional del mundo.
No significa que en lo inmediato esas empresas estén dispuestas a grandes desembolsos. Analistas internacionales coinciden en que el boom del shale en Estados Unidos es liderado por decenas de operadores independientes, mientras los grandes como Exxon, Chevron, Shell o Total no produjeron por ahora grandes volúmenes de petróleo nuevo en ese país.
Los mismos especialistas coinciden en que el motivo de esa situación es que los costos del shale aun en EE.UU. son demasiado altos para equiparar la rentabilidad que las grandes compañías todavía obtienen en los campos convencionales, sobre todo con precios internacionales que siguen promediando u$s50 por la abundante oferta mundial.
Pero también los expertos reconocen que los bloques de shale serán cada vez más importantes a medida que avance la declinación natural de los grandes yacimientos de Medio Oriente y de Rusia. Por eso Vaca Muerta atrae a empresas como Statoil. Con una inversión inicial, que todavía no se conoce pero que no será arriesgada para su nivel de ingresos, podrá evaluar en el terreno las posibilidades geológicas y el tipo de crudo a extraer, que se considera desde ya uno de los más livianos del mundo y, por lo tanto, de mejor calidad.