24 de febrero 2015 - 00:00

La oposición de Venezuela se reunifica contra Maduro

Un cartel con la leyenda “Maduro vete ya” fue desplegado en las calles de Caracas durante las marchas realizadas el fin de semana en respaldo del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.
Un cartel con la leyenda “Maduro vete ya” fue desplegado en las calles de Caracas durante las marchas realizadas el fin de semana en respaldo del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.
 Caracas - La oposición venezolana volvió a cerrar filas ayer tras la reciente del alcalde Antonio Ledezma y luego de un año de división entre moderados y radicales, en momentos que el Gobierno de Nicolás Maduro anunció que prepara una maniobra en el parlamento para retirarle los fueros políticos al diputado opositor Julio Borges.

Varios dirigentes y agrupaciones enrolados en la mayoritaria fracción moderada de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que nuclea a 29 partidos opositores respaldaron explícitamente a Ledezma, uno de los líderes del ala radical. El partido socialcristiano Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) manifestó su adhesión al "acuerdo para la transición" impulsado por Ledezma, el también preso Leopoldo López y la exdiputada María Corina Machado. "Como rebeldía cívica, todo COPEI suscribe el acuerdo para la transición nacional", dijo en conferencia de prensa el presidente del partido, Roberto Enríquez, en relación con el documento que el Gobierno consideró parte de una conspiración para derrocarlo y motivo para la captura de Ledezma.

Ya habían sumado el domingo su adhesión, a título personal, los veteranos dirigentes -todos mayores de 80 años- Enrique Tejera, Pompeyo Márquez, Enrique Aristeguieta y Luis Miquilena, el último de los cuales fue en 1999 el primer ministro de Interior y Justicia del presidente Hugo Chávez y el presidente de la Asamblea Constituyente que reformó la carta magna.

En ese contexto, el vicepresidente Jorge Arreaza afirmó en su cuenta de Twitter: "Anuncian que más opositores se sumarán al comunicado golpista neoliberal. Al fin se sinceran y confiesan sus verdaderos planes e intenciones".

En otra conferencia de prensa a nombre de la MUD, el titular del partido socialdemócrata Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup, sostuvo que "lo que se le imputa a Ledezma es haber suscripto un documento" en el que "no se consigue por ninguna parte la más leve insinuación al golpe de Estado".

Mientras tanto, el presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN, parlamento unicameral), el chavista Pedro Carreño, confirmó que la mayoritaria bancada oficialista pedirá al Ministerio Público que inicie una investigación preliminar contra Borges para poder iniciarle el proceso de antejuicio de mérito, previo al juicio político.

Voceros del oficialismo ya habían anticipado que se proponen, en la sesión de hoy, solicitar y votar el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de Borges, uno de los líderes del partido centrista Primero Justicia (PJ).

Según fuentes oficiales, Ledezma y Borges fueron señalados por un militar preso desde el año pasado por conspiración.

El abogado de Ledezma, Omar Estacio, sostuvo que la confesión de ese militar fue "obtenida a través de tortura" y Ramos Allup aseguró que ni el alcalde ni el diputado "conocen al testigo que los está acusando".

Paralelamente, el ex candidato presidencial Henrique Capriles, también de PJ y del sector moderado dentro de la MUD, llamó a sus seguidores a "desmontar el libreto del Gobierno", al que atribuyó la táctica de que "un escándalo tapa otro" y del que, dijo, forma parte la detención de Ledezma. "Ellos quieren imponer su agenda y no podemos permitirlo; debemos imponer la nuestra para que haya cambio y aparezcan los pañales, la leche, la harina, las medicinas, y para que este país salga de la crisis más grande en su historia", agregó el también gobernador del estado Miranda.

La división de la MUD entre moderados y radicales quedó de manifiesto a principios de 2014, cuando los últimos convocaron a sus simpatizantes a salir a las calles en procura de "la salida" del Gobierno y generaron las protestas cotidianas que entre febrero y junio causaron 43 muertos, 873 heridos y 189 investigaciones por denuncias de violaciones de derechos humanos, según datos oficiales.

En aquel contexto, en el que incluso fue encarcelado López, las principales figuras del sector mesurado guardaron evidente distancia de los grupos combativos. Hasta ahora, el gobierno -al detener a López, a los alcaldes Daniel Ceballos y Enzo Scarano, y últimamente a Ledezma, y expulsar de la Asamblea Nacional a la diputada Machado- había apuntado su mira exclusivamente hacia los grupos beligerantes de la oposición, entre los que no se identifica a Borges.

En una carta datada en la prisión con fecha del domingo y enviada a los medios, Ledezma dice sentirse "más que nunca firme y dispuesto a persistir en esta lucha por la libertad", y pide a la alianza Mesa de Unidad Democrática que discuta "la tesis constitucional de solicitar la renuncia de Maduro, porque esa vía es todo lo contrario a un golpe militarista". Ledezma, de 59 años, fue sacado de sus oficinas el jueves por un comando de asalto del servicio de inteligencia con armas largas, capuchas y chalecos antibalas.

Agencias Télam, DPA y AFP

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