28 de julio 2015 - 00:00

La OTAN alza la voz por la ofensiva antikurda

Estambul - El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el Gobierno alemán advirtieron ayer al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, sobre que los ataques aéreos contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) pueden poner en peligro el proceso de paz con los kurdos sin que eso modificara la actitud de Ankara, que afirmó que combatirá a la guerrilla hasta que deje las armas.

"Todos los países tienen derecho a la autodefensa. Turquía tiene derecho a defenderse de atentados terroristas, pero es importante que las medidas sean proporcionales y no contribuyan innecesariamente a una escalada del conflicto", dijo Stoltenberg en una entrevista concedida a la emisora de radio noruega NRK.

Tras un atentado ocurrido la semana pasada en la ciudad de Suruc y atribuido al Estado Islámico (EI), el Gobierno turco lanzó ataques contra los yihadistas en Irak y en Siria, pero también los aprovecharon para atacar bases kurdas en esos dos países, incluso a riesgo de debilitar a las únicas milicias que han logrado controlar el avance de los terroristas y su califato.

Según los observadores, la doble ofensiva tiene el objetivo de evitar que los kurdos extiendan su influencia en el norte de Siria y, al mismo tiempo, reforzar al presidente Recep Tayyip Erdogan en caso de elecciones anticipadas por las dificultades para formar un nuevo Gobierno tras las elecciones parlamentarias del mes pasado.

Por su parte, el PKK responsabilizó a las autoridades turcas por el atentado -en el que las víctimas fueron activistas kurdos- y comenzó a atacar a las fuerzas policiales, lo que llevó a Ankara a realizar redadas masivas desde el viernes en las que ya detuvo a 1.050 personas.

En sintonía con la OTAN, a la que Turquía pertenece, ayer el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, indicó que comprende y apoya que las autoridades turcas se hayan unido a la lucha contra el EI, pero se distanció de los ataques contra el PKK.

Las hostilidades contra los kurdos "harán aún más difícil una situación ya complicada", consideró y pidió que "el proceso de paz siga adelante". En Turquía, tras casi 30 años de enfrentamientos, se llegó a una tregua frágil en 2012 que ahora pende de un hilo.

Sin embargo, Davutoglu aclaró que la ofensiva contra la minoría kurda continuará. "Apuntamos contra los que apuntan a Turquía. Si alguien no apunta a Turquía, tampoco apuntamos contra él", aseveró y llamó al PKK a dejar la lucha armada.

"Las operaciones que hemos hecho son la voz de la democracia y la legitimidad. Turquía ya no es la Turquía de la semana pasada. Todo el mundo debe tener cuidado con dónde pisa", advirtió Davutoglu.

Agencias EFE y DPA, y Ámbito Financiero

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