30 de abril 2009 - 00:00

La pelea por el rating distorsionó a las FM

Fernando Peña, Roberto Pettinato
Fernando Peña, Roberto Pettinato
En la batalla por la audiencia, el prime time radial en FM ha quedado dividido en dos grandes grupos: el más amplio abarca programas y conductores que emulan la telebasura, mientras el segundo, busca dotar de estilo propio y originalidad el abordaje de la información. Ambos logran buenos ratings y tienen grupos de oyentes fieles, pero mientras el primero se vale de chistes tontos, risotadas, concursos telefónicos y griterío, el segundo intenta dotar de ritmo y carácter propio a los temas de actualidad. La materia prima en todos es la misma, inclusive en las más rigurosas AM: información, es decir, lo que busca cualquier oyente en la franja matutina, y en especial la de 6 a 9.

Veamos cada programa en particular: en FM, quien gana la primera mañana es Beto Casella, referente del primer grupo, quien no por nada conduce con el mismo estilo «canchero», su programa en «Canal 9» llamado «Bendita». En radio, Casella abunda en chistes guarros y machistas (los formula él mismo pero sobre todo su troupe), mientras recorre las noticias con vértigo, risas en vivo y grabadas.

El segundo lugar de los más escuchados es para Roberto Pettinato, a quien no puede negársele algo más de estilo, con frecuentes ocurrencias que complementan el abordaje de la información. El hecho de que Pettinato no busque estar rodeado del amplio séquito de columnistas supone un conductor eficaz e ingenioso. Claro que para buscar análisis de la información dura, mejor recurrir a la AM.

Gerardo Rozín es el tercero más escuchado de la radio FM, con la misma fórmula del chiste fácil de Casella, pero donde Rozín añade lectura de radioteatros sin la menor gracia, aunque sus colaboradores no hagan más que emitir carcajadas. Obvio, si no se ríen sus festejantes...

A todo lo anterior debe sumarse la cortina musical festiva a base de «Cadillacs» o «Auténticos decadentes», a las 8 de la mañana, y con una estridencia similar a la de González Oro y su «Cantá negrito cantá». No puede soslayarse que se prefiere la música original que la que interpreta Oro, aunque sus oyentes deben encontrarle alguna gracia.

El cuarto lugar en FM queda para Juan Pablo Varsky, con un programa que busca abarcar todas las áreas (política, economía, deporte y espectáculos), desde una óptica que admite opiniones de columnistas especializados y con la artística radial propia de una emisora en permanente búsqueda como es la «Rock & Pop»

En cuanto al rating de radio, el sistema de medición es más endeble aún que en la TV, pues consiste en llamados telefónicos azarosos para preguntar qué programa o radio se escucha. Los casos diarios no pasan de 330 (son 10.252 mensuales) y, como en televisión, el público de radio premia tanto al programa chato y de concurso, inspirado en la liviandad y el «dale gas» de González Oro (cuyos equivalentes en TV serían Marcelo Tinelli o Susana Giménez), pero también logran buenas cifras programas aceptables, entretenidos o de calidad, como en TV son «Los Pells» o en su momento «Montecristo» o «Resistiré».

Siguiendo con el ránking de FMs de 6 a 9, en quinto lugar se ubica «Metro» gracias a la escalada de Fernando Peña durante los últimos años. El conductor combina desparpajo, humor, análisis y sobre todo polémica pues, se sabe, su programa no es para cualquier alma susceptible ante cada comentario extremista de parte de su galería de personajes. Está el reaccionario, el pobre, el homosexual, el travesti, el chapado a la antigua, y cada uno será ultra en cuanto a opiniones y sin miramientos a lastimar sensibilidades.

El sexto lugar en FM es para «Los 40 principales» (FM Hit rebautizada así tras el éxodo de la insufrible Daisy May Queen) con lo que buscaron que el oyente siguiera identificándose con ese estilo: ránking del cancionero melódico-latino con densos comentarios de locutores exaltados, que en cada frase deben saturar con los números para comunicarse por todas las vías (SMS, celular, mail, etc). Lo peor sigue siendo el mensaje grabado del oyente con ese tono entre lamento y susurro, que pide el tema, manda saludos a la familia y reitera «El programa está buenísimo». Y la reflexión del conductor «Es ama de casa, y ¿ama la casa?». Risas del participante que quiere ganar el viaje a San Bernardo y obvias risas de todos los allí presentes. Parecen inmersos en un micromundo que juzgan muy atractivo para el resto.

A base de lo anterior «Los 40 principales» supera a Ari Paluch en Radio Uno, conductor de un ciclo que lleva más de una década al aire, «El exprimidor», con shock informativo, galería de columnistas y ahora el añadido espiritual que dice cultivar Paluch, más la impronta fuertemente policial que antes brindaba Raúl Colman y ahora fue retomada por Facundo Pastor. Sus segmentos son una suerte de «Documentos América» radiales.

Un sonido diametralmente opuesto puede encontrarse en emisoras como «Blue», «Aspen» o «Milenium», que parten no sólo de música más cool y en otro idioma sino de conductores más «relajados». Sin embargo, los últimos años dio la sensación que Antonio Laje o Sergio Lapegüe, referentes de «Blue», se cansaron de tanto relax y «menos stress» (como reza el slogan de «Blue») y comenzaron a hacer chistes más zafados. Lo mismo había ocurrido con Varsky cuando estaba en «Aspen», pero ninguno de ellos dejó de apuntar al target ABC1 que los sigue. El estilo de Gloria Lopez Lecube ya es marca distintiva de «La isla» y ostenta tantos adeptos como detractores. Ayer retaba a Omar Viviani por sus 39 grados de fiebre y lo instaba a faltar a la movilización «Si fuera su madre lo mato, usted es un inconsciente» le decía, ante risas de Viviani quien no sabía bien qué responder. El mismo tono aleccionador empleó en su entrevista con el legislador Juan Manuel Olmos, a quien le preguntaba si estaba arrepentido de ser peronista «o quisiera ser PRO». Sin miramientos le decía «Los políticos tienen que ir todos al psiquiatra y que los mediquen».

En FM Palermo, que nunca logró status de FM líder pero que se mantiene hace años con programación seria, ayer habían logrado invitar a alguien al piso para una entrevista: Luis Zamora. Válido aunque discurrieran sobre totskismo.

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