25 de abril 2014 - 00:00

La peor corrupción

La peor corrupción
Dejemos de lado si sería por prudencia, política o cobardía, porque en última instancia ésta es una cuestión secundaria que atañe a la conciencia de los directamente involucrados (en el "dijiste", "no lo dije" gana quien tiene testigos y la grabación). El escándalo es que una comisión de valores llame al candidato de una lista que apunta a presidir una de las entidades del sistema bursátil y le cuestione sus ideas, opiniones y/o proyectos.

El escándalo es que desde esa lista no pongan un "grito en el cielo". El escándalo es que desde la otra lista se callen ante semejante atropello. El escándalo es que desde las instituciones del sistema lo acepten sin decir nada. Simplemente porque ese llamado, por más que se intente disfrazarlo de cualquier cosa, no es más que un deleznable "apriete" (especialmente cuando viene de un organismo con poder de policía). Por eso la SEC jamás llama a nadie para cuestionarle sus dichos, especialmente cuando se refieren a pedir más autarquía en ese organismo o a cambiar las leyes que regulan el mercado de capitales, en favor de una mayor autorregulación. Porque eso es lo que sucedía bajo el nazismo (Wall Street y el acenso de Hitler, A.C. Sutton, 1976), donde el sistema bursátil aceptaba todo como "normal" en tanto los precios de las acciones y los bonos subieran (Usando los mercados financieros para analizar la historia: El caso de la II Guerra Mundial, B.S. Frey y D. Waldenstrom, 2007) y ellos tuvieran asegurado "el negocio" (Apostando por Hitler, El valor de las conexiones políticas en la Alemania nazi, T. Ferguson y H. Joachim-Voth 2013). Felicitaciones a todos los involucrados; si siguen así, se merecen el futuro y el presente que les toca.

El país no. Increíblemente el Dow finalizó ayer sin cambios en 16.501,65 puntos (el NASDAQ y el S&P500 lo hicieron en positivo).

Dejá tu comentario