Nueve cuentos que desnudan la picaresca que se esconde tras el engolamiento del mundo de la justicia en la Argentina. Relatos que podrían haberse llamado perfectamente "Los casos del doctor Ponciano Funes", porque ese abogado "del montón" -según el autor- es el protagonista de toda las historias. Ponciano Funes por momentos es un profesional sentimental dispuesto a ayudar a quien cree que lo merece. En otros, parece un personaje de comedia italiana, uno de esos chantas del grotesco criollo, un tramposo que piensa en los honorarios según el bolsillo de su cliente, un macaneador venal, un conocedor de las artimañas del oficio, un tipo capaz de decir y hacer lo que sea con tal de salir en televisión, un personaje que le hubiera encantado a Osvaldo Soriano, y que en algunos relatos recibe la magna influencia de Roberto Arlt.
Si en algún punto el conocido abogado, ex juez en lo Criminal y Correccional y dramaturgo Daniel Lleramnos hace de Ponciano Funes su alter ego es sólo porque, según se afirma en la contratapa, son "cuentos basados en hechos reales"; ha tomado la trama argumental de historias que ha conocido. "Los casos que se incluyen permiten decir, casi al pasar, que las filosofías ideales del derecho penal fracasan habitualmente y las desigualdades y las injusticias son moneda corriente, pese a los esfuerzos de algunos magistrados". Y poco después, "así como en el teatro -decía Vittorio Gassman- las cosas se cuentan para que cambien, deseo que estos casos judiciales sean un aporte para contribuir a derrumbar el cinismo imperante en esta profesión".
Los remordimientos de un abogado que con sus amenazas de denuncias lleva a un juez a la muerte. Logra ser mediático abandonando a su defendido y a cualquier moral. Los errores de evaluación, de no tener en cuenta al tercero excluido, de un defensor. Las argucias para justificar un pacto suicida y salvar a un criminal. Las flatulencias que separan a una pareja pero pueden ayudar a formar otra impensable. Una nouvelle sobre el costo de intentar justicia en los tiempos de injusticia de la dictadura. "Código de familia", que luego de ser exitosa obra teatral, vuelve a su primer formato. Son algunos de los temas de los relatos de Llermanos que transcurren entre fines de los años 70 y la actualidad, y están contados con formato televisivo, por secuencias, con saltos temporales que abren o cierran las historias. Algunos cuentos parecen reclamar una mayor extensión, convertirse en proyecto de un film.
En ese sentido, John Grisham es el primer nombre que aparece cuando se piensa en un abogado que se dedica a narrativa judicial, con enorme éxito en el libro y en el cine. Pero hoy hay dos alemanes que importan y mucho: el juez Bernhard Schlink ("El lector"), y el abogado Ferdinand von Sinach ("Crímenes" y "Culpa"). Y entre nosotros está el abogado autor de best sellers Alfredo Abarca ("La abogada") y el inolvidable y premiado abogado y dramaturgo Gerardo Taratuto, autor del ciclo televisivo "Hombres de Ley" y la obra teatral "Chorro de caño".
Llermanos, a través de sus obras teatrales y estos cuentos, parece decidido a hacer un feliz aporte a nuestras letras poniendo en escena la picaresca del mundo judicial.
| M.S. |


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