22 de febrero 2013 - 00:00

La Reserva Federal, partida en dos por salida de la crisis

Jueves negro ayer en Wall Street, con operadores sacudidos por la ola de ventas en la principal plaza accionaria del mundo.
Jueves negro ayer en Wall Street, con operadores sacudidos por la ola de ventas en la principal plaza accionaria del mundo.
Dos importantes funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos señalaron ayer su apoyo a una reducción del agresivo programa de compra de bonos del banco central, añadiendo combustible a un intenso debate respecto de cuánto tiempo debe continuar el organismo con sus medidas extraordinarias para apoyar la economía.

Pero mientras James Bullard, presidente de la Reserva Federal de St. Louis, y Richard Fisher, jefe de la Fed de Dallas, ambos considerados como duros frente a la inflación, apoyaban endurecer las políticas monetarias, otro funcionario del organismo dijo que la Fed debería seguir comprando bonos hasta más allá de la segunda mitad de 2013. Las declaraciones de los funcionarios de la Fed llegan mientras los inversores se encuentran cada vez más sensibles a las señales de cambios en la política y tras datos que indicaron ayer que la economía estadounidense sigue luchando para recuperar la fuerza.

Los mercados financieros han analizado los comentarios de los funcionarios de la Fed en busca de señales de cuánto tiempo más continuará el banco central estadounidense con su programa de compra de bonos a un ritmo mensual de 85.000 millones de dólares. Las compras de activos de la Fed han dado lugar a una inundación de liquidez que ha alimentado una oferta por los activos de riesgo en medio de un clima de tasas de interés sumamente bajas.

El índice Standard & Poor's 500 ha ganado más de un 5% este año y se ubica cerca de máximos de cinco años. Los precios de los bonos del Tesoro también han sido apoyados por las compras de deuda, aunque la percepción de seguridad de los bonos del Gobierno ha respaldado aún más los precios ante las dudas surgidas sobre por cuánto tiempo más podría continuar la compra de deuda pública.

La Fed acordó en su última reunión de política monetaria, realizada entre el 29 y el 30 de enero, mantener el ritmo mensual de compra de bonos por 85.000 millones de dólares hasta que las perspectivas del mercado laboral mejoren sustancialmente. Sin embargo, la publicación el miércoles de las minutas de la reunión puso de relieve la brecha que existe entre los funcionarios de la Fed sobre los riesgos por la alta inflación frente a la necesidad de efectuar un apoyo continuo a la frágil recuperación económica. "Un número de participantes declaró que una evaluación en curso sobre la eficacia, costos y riesgos de las compras de activos bien podría llevar al comité (de política monetaria) a reducir o finalizar con sus compras antes de que juzgue que ha ocurrido una mejoría sustancial en el panorama para el mercado laboral", afirmaron las minutas.

Fisher, quien este año no tiene derecho a voto en el comité de política monetaria de la Fed, dijo ayer en una entrevista con Reuters que el banco central podría tener que "disminuir" su programa de compra de bonos en vez de detenerlo por completo.

"Deberíamos comenzar a disminuir esto

a medida que el desempleo disminuya", dijo Fisher a Reuters. "Si la economía sigue mejorando, yo personalmente esperaría que eso ocurra en algún momento de este año", agregó.

Bullard, presidente la Fed de St. Louis, también apoyó ayer una disminución gradual del programa. "La mejoría sustancial del mercado laboral" no sucede de forma repentina, dijo Bullard en una conferencia en la Universidad de Nueva York. "Esto sugiere que a medida que el mercado laboral mejore algo, el ritmo de compras de activos podría reducirse un poco, pero no terminarlo del todo", agregó.

Agencia Reuters

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