7 de julio 2011 - 00:00

La Selección juega cada vez peor

Lionel Messi jugó muy retrasado y allí no lució. Aquí lo marcan Fredy Guarín y Radamel Falcao, lo que demuestra lo lejos del área que se ubicó.
Lionel Messi jugó muy retrasado y allí no lució. Aquí lo marcan Fredy Guarín y Radamel Falcao, lo que demuestra lo lejos del área que se ubicó.
Otra decepción y van. La Selección jugó mal y empató gracias a la gran actuación de su arquero Sergio Romero, que tuvo tres tapadas fundamentales, ante un Colombia que lo respetó mucho, si no le hubiera ganado el partido.

Ahora está obligado a ganarle el lunes a Costa Rica si quiere seguir en esta Copa América.

El primer tiempo pareció una continuidad del partido del viernes pasado ante Bolivia. Una Selección argentina que no encontraba la pelota, con Ezequiel Lavezzi y Carlos Tevez empecinados en chocar contra todo lo que se ponga delante y con Lionel Messi buscando su lugar en el mundo y no encontrándolo.

A esto se sumó que el rival, Colombia, es de superior categoría individual y colectiva que Bolivia y entonces el riesgo fue mayor. Radamel Falcao García se encargó de preocupar a Burdisso y a Gabriel Milito, y Dayro Moreno y Adrián Ramos aprovecharon los espacios para llegar por sorpresa.

Colombia creó más situaciones de gol que la Selección argentina y de mejor calidad, y se fueron al descanso sin goles porque Dayro Moreno perdió uno increíble sin arquero y porque Sergio Romero en los últimos minutos tapó primero un gran remate de Falcao y después uno de Dayro Moreno.

La Selección generó solamente dos situaciones de gol. Un centro de Cambiasso que se cerró y obligó a un manotazo salvador de Luis Martínez, y un mano a mano del arquero con Lavezzi, que resolvió bien el colombiano. Después fue todo muy confuso, tanto como la intención declamada de jugar al toque, pero que en la realidad fue jugar al choque.

En el segundo tiempo las cosas en lugar de mejorar empeoraron. La Selección siguió sin brújula y regalando la mitad de la cancha, donde Fredy Guarín y Carlos Sánchez se hicieron dueños del sector.

Batista intentó cambiar con Agüero por un pobre Lavezzi y Gago por Cambiasso, pero no consiguió demasiado.

Armero desvió por centímetros el remate final y Sergio Romero le tapó un mano a mano a Falcao y otro a Teófilo Gutiérrez.

Argentina terminó festejando el empate, en un partido en el que demostró que cada vez está más lejos del nivel que tienen que tener.

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