2 de julio 2015 - 00:00

La Selección ya palpita la definición

La risa de Messi con el resto de sus compañeros lo dice todo. La Selección realizó por la mañana su última práctica en Concepción en un clima de distensión total. Por la tarde viajó a Santiago, sede de la final.
La risa de Messi con el resto de sus compañeros lo dice todo. La Selección realizó por la mañana su última práctica en Concepción en un clima de distensión total. Por la tarde viajó a Santiago, sede de la final.
En un clima inmejorable en su primer entrenamiento luego de la goleada por 6-1 a Paraguay con la que clasificó a la final de la Copa América, la Selección argentina realizó una práctica liviana. Pese al frío que hizo durante la mañana en la ciudad de Concepción, unos 500 kilómetros al sudoeste de Santiago, los dirigidos por Gerardo Martino hicieron trabajos regenerativos en el estadio de Huachipato para recuperarse del desgaste que implicó el partido de semifinal el martes.

Los jugadores entrenaron en forma relajada y en un clima distendido, enfocados ya en la final en la que se medirán el sábado ante Chile en Santiago. Los suplentes realizaron una rutina física y jugaron fútbol en espacio reducido. Todos los jugadores se encuentran en buenas condiciones, alentados además por el crecimiento que tuvo el plantel a lo largo de la Copa América. El único futbolista que no pudo participar en el entrenamiento fue Ezequiel Garay, quien aún no se recuperó de la gastroenteritis que lo marginó del partido ante Paraguay.

Tras la práctica, la Selección regresó al hotel a almorzar y por la tarde arribó al hotel Intercontinental de Santiago de Chile, donde fue recibido por mucha prensa especializada y pocos hinchas. La delegación llegó desde Concepción una hora después de lo programado en vuelo chárter y a las 18.10 ya estaba instalada en el lugar. El equipo albiceleste fue recibido con una gigantografía, en la entrada del hotel, con frases motivadoras. Así pudo leerse "el éxito no es para los que piensan que pueden hacer algo sino para los que hacen" y "tomate tiempo para trabajar, es el precio del éxito".

Cuando los simpatizantes locales identificaron el micro sobre la avenida Vitacura comenzaron a agitar banderas chilenas desde las oficinas y tocar bocinas desde sus vehículos, suscitando un tranquilo contrapunto con los argentinos, todo detrás de un doble vallado de carabineros que impedía el contacto con la gente. Tras los jugadores del seleccionado llegaron también los sparrings, los juveniles argentinos que acompañan a los consagrados, y todos quedaron concentrados para el decisivo partido.

Hoy la Argentina realizará un entrenamiento en el complejo de Acoquimbo, que pertenece a la Universidad Católica. Hasta ayer, entre el doble vallado y la fuerte presencia de los carabineros hubo poco clima de final, aunque el tránsito constante contrasta con la tranquilidad que tuvo el seleccionado argentino en La Serena.

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