La soja se impone como refugio de inversiones

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Nada amenaza, por el momento, las buenas perspectivas del próximo escenario productivo en los Estados Unidos. El excelente clima reinante en el medio oeste comienza a augurar la presencia de una buena campaña en los cultivos de verano en ese país. Por esta razón, además de las recientes turbulencias en el ambiente financiero global, los precios de la soja registraron los mínimos de los últimos tres meses pocos días atrás. Tampoco contribuyó a lograr mejoras el derrumbe de las cotizaciones del petróleo que se registró recientemente. Desde hace tiempo subyace una fuerte correlación entre las cotizaciones de este commodity y los granos, en particular la soja.
Los fondos retiraron sus posiciones largas de trigo y maíz adquiridas previamente en Chicago, erosionando buena parte de las utilidades que se habían acumulado en lo que va del año y dejando al mercado de soja como el último refugio de los alcistas.
En su informe semanal, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) informó que la soja en estado «bueno a excelente» llegaba al 66% y el maíz en esta situación alcanzaba el 71%, ambos guarismos sin cambios con respecto al informe de la semana anterior.
El maíz es la principal cosecha de los Estados Unidos, y representa un volumen valuado en u$s 47.500 millones, seguido por la soja, con u$s 27.500 millones.
En el inicio de la semana se registró una importante reacción en los precios del trigo, ante las perspectivas de que los productores norteamericanos no se mostrarán dispuestos a comercializar sus granos en este deprimido contexto de precios, producto de las buenas condiciones de los cultivos en ese país.
Mayor exportador
Estados Unidos resulta en esta campaña el principal exportador mundial de trigo, con una proyección de 25 millones de toneladas, detrás de la ex URSS. Además, varios traders se volcaron al mercado a comprar, estimulados por las bajas cotizaciones y aprovechando el pico de oferta estacional en las planicies centrales de los Estados Unidos.
El USDA anunció que al domingo 12 se encontraba recolectado el 66% del área correspondiente al trigo de invierno, diez puntos porcentuales por encima de la semana anterior.
Por otra parte, los fondos de materias primas y los grandes especuladores fueron tomando posiciones de venta en Chicago, duplicando las que mantenían algunos días atrás, de acuerdo con el último informe de la Commodity Futures Trading Commission, lo que podría provocar compras de cobertura en el mediano plazo, ante la agresiva posición vendedora de estos fondos.
La mejora en las cotizaciones internacionales se trasladó a los precios de la nueva cosecha de la Argentina, alentada además por la perspectiva de una menor siembra y la posibilidad de algún recorte a los gravámenes actuales. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la superficie a cubrir con trigo en esta campaña alcanzará los 2,75 millones de hectáreas.
De acuerdo con el último informe de oferta y demanda, los Estados Unidos producirán más soja y maíz en esta campaña agrícola 2009/10. La proyección de soja alcanza los 88,7 millones de toneladas, en tanto la cosecha de maíz fue proyectada en 312,2 millones de toneladas.
Las importaciones de soja vieja por parte de China fueron aumentadas en este mismo informe a 39,1 millones de toneladas, 300 mil más que las estimadas en junio.
En Rusia, y de acuerdo con los datos oficiales del ministro de Agricultura de ese país, la cosecha total alcanzaría los 85 millones de toneladas, en lugar de los 90 millones previstos inicialmente. La mala situación macroeconómica reinante y el clima frío que retrasó las siembras de primavera, afectando rendimientos, fueron los principales factores determinantes de esta caída. En la campaña anterior, Rusia produjo 108,1 millones de toneladas de granos.
Según el analista de maíz, trigo y avena de Prudential Bache, Shawn McCambridge, las cotizaciones de maíz han declinado sostenidamente en el curso de este último mes como consecuencia de una exagerada liquidación de posiciones por parte de los fondos de materias primas que han removido prematuramente todo el premio climático que los precios suelen tener a esta altura del año.
Resta aún un período de varias semanas para comenzar a evaluar el potencial de rendimientos de esta temporada. McCambridge sostiene que, de mediar alguna complicación climática, los precios resultarán vulnerables a una importante corrección alcista, con los fondos retomando nuevamente sus posiciones de compra. Por el momento, el mercado se siente cómodo con un rendimiento nacional de 9.628 kilos por hectárea, aunque habrá que aguardar a las encuestas que se vayan brindando en el mes de agosto para confirmar o no esta tendencia.
También el análisis semanal de commodities del Deutsche Bank destaca la disparidad en la relación de precios entre el maíz y la soja, señalando que la posibilidad de menores importaciones de porotos de soja por parte de China en la próxima temporada fortificará las cotizaciones del maíz en relación con las de la oleaginosa en el mediano plazo.
Informe de Panagrícola

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