15 de abril 2009 - 00:00

La soja sigue avanzando sobre la selva amazónica

El cultivo de la soja y la producción ganadera ganan terreno a la Amazonia brasileña. La tala de árboles se centra ahora en terrenos de menor tamaño y más complicados de fiscalizar por el Estado.
El cultivo de la soja y la producción ganadera ganan terreno a la Amazonia brasileña. La tala de árboles se centra ahora en terrenos de menor tamaño y más complicados de fiscalizar por el Estado.
Brasilia - Aunque a menor ritmo, la deforestación sigue avanzando en la región amazónica, pese a que la llamada «moratoria de la soja», un compromiso de la industria compradora con aval de ambientalistas, exige reducir las áreas deforestadas con destino a implantar ese cultivo.

El proceso avanza de manera furtiva, ya que se sigue sacando madera, poniendo pasto y ocupando áreas menores difíciles de fiscalizar. Además de la soja, la ganadería es una actividad que se instala en las áreas ganadas a la Amazonia.

«El mercado está atento a la selva amazónica. Si no hacemos lo correcto, estamos fuera del mercado», afirmó ayer en rueda de prensa el presidente de la Asociación Brasileña de Industrias de Óleos Vegetales (Abiove), Carlo Lovatelli, al presentar un primer informe de resultados de la moratoria.

La moratoria, creada en 2006 y renovada el año pasado, compromete a las gigantes empresas de la Abiove y de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) a no comprar soja de áreas recientemente deforestadas en la Amazonia. Las dos asociaciones mencionadas detentan el 90% del poder de compra de la soja en Brasil, segundo productor mundial de la oleaginosa.

El informe, que comienza a revelar los usos de las tierras recientemente deforestadas de una gran zona amazónica, muestra que el plantío de soja en grandes áreas deforestadas de más de 100 hectáreas (ideales por las condiciones de mecanización y escala requeridas por la oleaginosa) fue de menos del 1%.

Eso llevó a Lovatelli a proclamar que «la soja está dejando de ser una amenaza expresiva de deforestación en la Amazonia».

El ambientalista Paulo Adario, responsable de Amazonia de Greenpeace, una de las signatarias de la moratoria, reconoció que «la moratoria está mostrando su resultado: en los grandes polígonos está contenida la expansión, aunque eso también tiene un componente de la crisis internacional».

Pero el representante de Greenpeace denunció que la deforestación está cambiando sus métodos: antes se concentraba en grandes áreas y ahora proliferan las menores: «En 2002 el 25% del total deforestado era en áreas de menos de 25 hectáreas, pero pasó al 47% en 2008», indicó. Adario afirmó además que eso incluye a grandes productores que antes ocupaban una gigantesca área de una vez.

Adario denunció otro aspecto mostrado en el informe de la moratoria: que «el principal factor de la deforestación amazónica es el ganado, que ocupa el 75% de las áreas deforestadas».

Agencia AFP

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