23 de noviembre 2009 - 00:00

La travesía de Guerra mantuvo fieles locales

Bilirrubina carísima: los 350 pesos de la platea en GEBA alejaron público del recital de Juan Luis Guerra, aunque los más seguidores no lo dejaron solo.
Bilirrubina carísima: los 350 pesos de la platea en GEBA alejaron público del recital de Juan Luis Guerra, aunque los más seguidores no lo dejaron solo.
«La travesía tour». Actuación de Juan Luis Guerra (voz, guitarra). Con Janina Rosado (teclados, dir. musical), J. De la Cruz (tambora), I. Bobadilla (percusión), R. Martínez (güira), L. Mojica (percusión), R. Almengod (percusión), L. Frómeta (batería), G. Suero (saxo), L. Payán (guitarra), D. Pena (saxo), J. Milanés (teclados), R. Santos (trompeta), P. Bonilla (trombón), A. De los Santos (bajo) y J. Alonso (trompeta). Coros: R. Pantaleón, A. Zayas y J. Rizek. Artista invitado: Diego Torres. Soporte: Marel. (GEBA, 20 de noviembre).

El último disco de estudio del dominicano Juan Luis Guerra se editó en 2007 y se llamó «La llave de mi corazón». El segundo de los temas de ese álbum es «La travesía» y es, a la vez, el elegido para iniciar los conciertos de esta gira bautizada de ese modo. Sobre este último trabajo, entonces, y sobre unos cuantos de sus canciones más conocidas -aquellas que lo hicieron muy popular en toda América un par de décadas atrás- armó un concierto que hizo recordar momentos gloriosos suyos en anteriores visitas.

Por los exorbitantes precios de las plateas ($ 350 para las mejores ubicaciones) y, quizá también, porque la popularidad del músico no está hoy en la cresta de la ola, la disposición del campo de rugby de GEBA resultó demasiado grande. Pero la hermosa noche -fresca y con un vientito que anunciaba una lluvia que llegó después-, el entusiasmo del público, y la fuerza producida en el escenario por una banda muy numerosa y con mucha percusión, hicieron que se viviera un concierto excelente.

Guerra pasó por varios temas de su último disco -»La travesía», «Cancioncita de amor», «La llave de mi corazón», «Que me des tu cariño», «Si tú no bailas conmigo», «Como yo»- y recorrió varios de sus hits -»A pedir su mano», «Burbujas de amor», «Ojalá que llueva café», «Visa para un sueño», «Bachata rosa», «La bilirrubina»-, naturalmente los más festejados por la gente. Permitió el lucimiento de un grupo que tiene grandes solistas, con un combo de percusión que se hizo solista sobre el final.

Promediando el show, invitó a Diego Torres a compartir «Estrellitas y duendes» y «Abriendo caminos» (esta última incluida en un CD del argentino). Tuvo su momento religioso -recordemos que su devoción hasta llegó a alejarlo por un tiempo del mundo artístico- con «Para ti», de un trabajo del mismo nombre que editó en 2004 y que dedicó precisamente a Dios. Y dejó a todos más que conformes después de una larga ausencia de los escenarios argentinos.

Dejá tu comentario