20 de septiembre 2016 - 00:00

La UAR evaluará el scrum y crea Comisión de Seguridad

Una de las facetas mas importantes del rugby es el scrum, una de las fases primarias en la que se pone en disputa el balón entrando en contacto con los ocho delanteros que luchan, con reglas claras, por imponerse.

World Rugby identificó hace ya varios años los riesgos que se corren en la formación más complicada de legislar por los referís por haber tantas fuerzas confluyentes como jugadores involucrados.

De hecho, uno de los caracteres del rugby es la disputa del balón. Hoy día, en el rugby internacional, se atenta contra ese elemento al no introducir el balón en el medio del canal del scrum permitiendo que ambos equipos disputen ese balón.

En la Argentina el scrum tiene un raigambre cuasi cultural ya que se ve como más que lo que es. Es la clave del triunfo o derrota de un equipo. Con orgullo hemos exportado primeras líneas y lo que históricamente fue un scrum fuerte en el rugby internacional se fue perdiendo a medida que los equipos aprendieron a controlar al octeto Puma. Una daga en el corazón de nuestro rugby.

Las reglas están enfocadas por World Rugby hacia dos premisas: la búsqueda de la seguridad y bienestar del jugador y para mejorar el espectáculo.

El rugby es cada vez mas físico y técnico. Ya no sirve ser fuerte y grandote. Hay que saber como jugar, aprender a acomodar el cuerpo y hasta cuidar al rival.

En otras épocas, el scrum era una batalla cuasi campal en la que los jugadores de la primera línea -la que entra en contacto con los tres jugadores de la primera línea rival, mientras desde atrás hay otros cinco jugadores empujando- no les importaba perder el partido si habían ganado el scrum. Esa percepción no ha cambiado, y el scrum sigue siendo una cucarda a colgarse después de los 80 minutos.

El tema de seguridad cae de cuajo cuando un jugador se lesiona seriamente. El rugby argentino tiene varios jugadores que han sufrido lesiones cervicales a lo largo de su historia; lamentablemente, en los últimos 20 días dos jugadores -uno en Rosario y uno en Buenos Aires- producto del scrum, resultaron con lesiones complicadísimas, ambas de pronóstico reservado. Se suma a una tercera ocurrida el año pasado, también en Buenos Aires.

Si bien se trabaja hace tiempo, en conjunto con lo que baja como reglamentación World Rugby, la Unión Argentina de Rugby anunció una profunda evaluación del scrum, conformando una muy necesaria Comisión de Seguridad en el Juego. Se realizará en fecha por anunciar un taller de especialistas de todo el país tratando los distintos aspectos involucrados con el fin de garantizar la integridad física de los jugadores.

Nada es suficiente para el jugador ya lesionado, pero es clave avanzar hacia el futuro en estos temas. "Es prioritario velar por la seguridad de los jugadores que practican el deporte por sobre cualquier otro interés", dijo Néstor 'Lalo' Galán, vicepresidente de la UAR que estará a cargo de esta Comisión. "Es por ello que de forma inmediata adoptaremos mecanismos que, dentro del espíritu del juego y sin alterar su esencia, brinden un mejor marco para la seguridad de quienes lo practican."

Exjugadores, referís, dirigentes, entrenadores deben aportar todos sus conocimientos para que, entre todos, el rugby sea cada vez mas seguro.

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