23 de junio 2009 - 00:00

La UIA redobla apuesta contra Gobierno: ‘‘Hay crisis política’’

Héctor Méndez
Héctor Méndez
Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), declaró que no tiene diálogo con Cristina de Kirchner y que el país está en crisis política. Curioso timing el de Méndez: los máximos referentes de la UIA se habían juramentado mantener silencio hasta después de los comicios del domingo. Por eso, para esta semana no está previsto que se reúna el Comité Ejecutivo (lo hace todos los martes) ni la junta directiva (el «parlamento» de la UIA, una vez por mes) justamente para evitar rispideces de última hora.

Sin embargo, algunos hechos y omisiones en la relación del Gobierno con los industriales hicieron que el dirigente venteara el descontento ya inocultable que campea en el sector industrial con los Kirchner.

Uno de los datos que se comentó puertas adentro de la UIA como negativo fue que no se incluyó a ningún dirigente o empresario en la delegación que acompañó a Cristina de Kirchner a la asamblea de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en Ginebra. Se trata de un hecho inédito, y que contrastó -por caso- con la masiva presencia de empresarios brasileños arropando la presentación del presidente Lula da Silva.

Sin asiento

La entidad socia de la OIT, la que paga las cuotas y tiene a Daniel Funes de Rioja como vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo es la UIA, no pareció alcanzar para lograr un asiento en el acotado avión presidencial, que sí ocupó dos años seguidos el anterior presidente, Juan Carlos Lascurain.

Otro hecho grave desde la óptica empresaria es el bloqueo que protagoniza un grupo de militantes encabezados por un candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria («K») en el parque industrial de Villa Mercedes, San Luis. Con la excusa de lograr la reincorporación de doce obreros despedidos por la firma Tersuave, el grupo impide desde el jueves el ingreso de 3.000 trabajadores al parque en el que están radicadas -entre otras firmas- Arcor, Kraft, Ledesma, Techint, Danica, Jugos Baggio, la licorera Dellepiane y Sagemüller. Desde ese día los dirigentes de la UIA están intentando lograr el desbloqueo, pero el Gobierno de Alberto Rodríguez Saá dijo no querer comprarse un conflicto a pocos días de la elección. «Y mientras tanto, nosotros no podemos producir nada porque nadie se hace cargo de desbloquear la entrada al parque industrial», se quejó amargamente uno de los empresarios afectados.

Quizás en eso estaba pensando Méndez cuando dijo por radio Mitre que el país atraviesa «una crisis que es más política que económica porque en la campaña electoral se lleva todo a una situación de tensión máxima, en vez de tomar las cosas con alguna serenidad. No veo que se estén presentando alternativas políticas ni liderazgos importantes».

También se quejó de la falta de diálogo con la Presidente: «No le pedimos nada, porque no tengo diálogo con ella», agregó. Cristina y Méndez sólo se vieron las caras un par de días después de que el dirigente plástico asumiera la presidencia de la UIA, y quedaron en una próxima reunión con el Comité Ejecutivo de la entidad. Ese encuentro no sólo no se produjo: tampoco volvieron a hablar Cristina y Méndez ni por teléfono.

El dirigente insistió en el concepto de «amesetamiento» de la caída de la economía, que ya había expresado antes y al que algunos voceros oficiosos del Gobierno quisieron atribuirle un tono optimista. Lo cierto es que Méndez -y lo repitió ayer- quiso decir en realidad que la industria nacional estaba «estancada» no sólo por los efectos de la crisis mundial sino por el «abandono del modelo productivo» que había instrumentado el Gobierno de los Kirchner en sus primeros años de gestión.

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