17 de octubre 2012 - 00:00

Lanzó Cuba reforma más ansiada: libera los viajes al exterior

Tener un pasaporte en regla y el visado correspondiente del país receptor serán, desde el año próximo, los únicos requisitos que los cubanos deberán cumplir para poder salir de su país. La irritante «carta blanca», esto es el permiso de salida, quedará archivada.
Tener un pasaporte en regla y el visado correspondiente del país receptor serán, desde el año próximo, los únicos requisitos que los cubanos deberán cumplir para poder salir de su país. La irritante «carta blanca», esto es el permiso de salida, quedará archivada.
La Habana - El régimen cubano anunció ayer una reforma migratoria que permitirá a sus ciudadanos viajar al exterior sin tramitar un esquivo permiso, lo que supone un drástico giro tras décadas de un virtual bloqueo a las salidas de la isla. A partir del 14 de enero, los cubanos sólo necesitarán un pasaporte y el visado del país de destino, anunció el Gobierno de Raúl Castro.

La reforma migratoria, uno de los cambios más anhelados desde que el menor de los Castro llegó al poder en 2006, elimina la presentación de una carta de invitación y la tramitación de la llamada «carta blanca» expedida por el Gobierno que los cubanos necesitan hasta ahora para viajar al exterior.

La reforma, sin embargo, apunta también a restricciones para determinados grupos sensibles, en el marco de la protección del denominado «capital humano».

Después de la confusión y la alegría de primera hora, opositores y observadores internacionales se mostraron escépticos respecto del alcance real de la medida.

La reforma anunciada ayer en el diario oficial Granma y en otros medios del régimen entrará en vigor en 90 días. «A partir del 14 de enero del 2013 sólo se exigirá la presentación del pasaporte corriente actualizado y la visa del país de destino, en los casos que la misma se requiera», detalló el texto dictado por los Castro.

La reforma amplía también de 11 a 24 meses el permiso de estancia en el extranjero. Los cubanos que quieran extender la estadía deberán tan sólo tramitarlo en un consulado de su país.

Las leyes migratorias prohíben hasta ahora a los cubanos permanecer de forma ininterrumpida en el extranjero bajo pena de perder sus bienes en la isla, así como la posibilidad de retorno.

El régimen anunció a mediados de 2011 una reforma migratoria en el marco de una serie de profundos ajustes económicos para «actualizar» el modelo cubano con elementos de mercado. En este contexto, la medida ayer anunciada busca ajustar la política migratoria a «las condiciones del presente y el futuro previsible», señaló Granma.

Dos artículos de la norma publicada en la Gaceta Oficial determinan que las autoridades pueden negar la autorización para obtener el pasaporte o salir de la isla «para preservar el capital humano creado por la Revolución». El texto detalló que las limitaciones se aplicarán «en virtud de las normas dirigidas a preservar la fuerza de trabajo calificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país».

Especifica que ciertos cubanos no podrán obtener el pasaporte ni dejar el país «cuando razones de Defensa y Seguridad Nacional así lo aconsejen». Otros exceptuados de la libertad de movimiento serán los funcionarios estatales, directivos de empresas, investigadores de elite, médicos y atletas de alto rendimiento. A ellos se les aplicará un régimen especial, que implicará que una vez solicitado el permiso de salida, deberán esperar de tres a cinco años para que les sea aprobado.

Uno de los aspectos sensibles es la relación con Estados Unidos, probable destino de muchos cubanos que quieran abandonar su país. La Habana acusa desde hace años a Washington de fomentar la emigración ilegal de la isla y justifica las prohibiciones con las «agresiones» de las leyes de acogida a refugiados cubanos en el poderoso vecino del norte.

«La actualización de la política migratoria tiene en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del Gobierno norteamericano y sus aliados», anunció La Habana. «Cualquier análisis que se haga de la problemática migratoria cubana pasa inexorablemente por la política de hostilidad del Gobierno de los EE.UU.», agregó un editorial de Granma.

Agencias DPA, ANSA, AFP y EFE;

y Ámbito Financiero

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